ARENA POLÍTICA

Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

PACO GARANTIZA ELECCIONES

Ingobernabilidad en Oaxaca, no, gobernabilidad sí, todo se mueve al ritmo del pandero gubernamental, que apunta al diálogo y la conciliación, pero sí, algo depende del proceso electoral del presente año.

Sin embargo, el Secretario General del Gobierno de Oaxaca, encargado de la política interna, Francisco García López, alentó con la noticia, que el uno de enero del 2021 tomó posesión 50 autoridades municipales electas en igual número de municipios por el Sistema Normativo Indígena. Y todo es tranquilidad y estabilidad social y política, salvo excepciones.

Aunque, hay que reconocer que problemas y rezagos los hay- y que siempre habrá demandas y manifestaciones de protesta de organizaciones y grupos sociales, que se resolverán con la comprensión y la voluntad política de los protagonistas, que muchas veces, todo lo quieren a la fuerza y con chantajes.

Lo que sí, el encargado de la política interna del Gobierno Estatal, siguió los protocolos de seguridad, monitoreo y vigilancia para garantizar que en estos municipios se mantuviera la calma, la paz y estabilidad social y política – y vaya que así fue, pese a que en las comunidades en donde eligieron a sus autoridades, no meten las manos los partidos políticos, pero aún hay grupos y organizaciones sociales que tratan de llevar agua a su molino.

Cuando menos ya hay un antecedente de que en estos 50 municipios en donde la función de las autoridades es de un año, de dos o de tres, todo fue con base al entendimiento, el dialogo, la tolerancia, el respeto a la pluralidad y a la participación democrática de la ciudadanía, incluso, se le dio cabida a la participación política de las mujeres, respetando la equidad de género.

En todo esto, el gobierno estatal está listo y atento para que el proceso electoral de los diputados federales, locales y 152 autoridades municipales que se rigen por el sistema de partidos políticos, se realice con absoluta tranquilidad, por lo que habrá una correlación institucional para garantizar las elecciones, pese a que son los órganos electorales los que sancionarán dicho proceso.

Hasta ahí vamos bien, los oaxaqueños entramos con el pie derecho en materia electoral, pero sí, hay que reconocer que viene lo feo- la rebatinga, lo más sucio y la zacapela, por decirlo así, de los particos políticos y candidatos, que se van a dar con todo para ocupar un puesto de elección popular, ya sea para una diputación federal, local o una presidencia municipal.

Viene, la elección más interesante en Oaxaca, la del 6 de junio del año 2021, que, por cierto, será definitiva para la futura elección del gobernador, en el 2022, por eso, la guerra de los partidos políticos se ha iniciado desde ahora, los más protagónicos: PRI, PAN Y PRD, se han coaligado a regaña dientes porque no tienen ninguna afinidad, más que la disputa del poder para bajar los instintos de MORENA, que según ganará la gubernatura.

En el aspecto político electoral, en Oaxaca, el futuro es incierto, por tanto, hay una rebatinga entre la supuesta coalición “Va por Oaxaca” integrada a nivel nacional por el PRI, PAN y PRD, que por supuesto, en esta entidad, ya tiene muchos desencuentros- y está a punto de abortar, o bien, no dará los resultados esperados.

Son partidos que están convaleciendo y que no saben ser oposición, cuando menos a nivel nacional, sin proyecto alguno, más que el arrebato, lo que va a repercutir en las entidades federativas, al menos en Oaxaca. Ya lo estamos viendo en un PRD estatal, sin brújula y una gran división, casi no tiene militancia, pero, sí, su Consejo Político, rechazó ser parte integrante de la consabida coalición “Vamos por Oaxaca”.

No obstante, el Consejo Político perredista desconoció al presidente del Comité Estatal de este partido, José Julio Antonio Aquino, por el hecho de haber aceptado integrar al PRD a la coalición “Vamos por México”, pero esto, ya estaba fraguado por el presidente municipal de Xoxocotlán, Alejandro López Jarquín (PRD), camuflado morenista, quien tiene mayoría de los consejeros para poner como presidente a su hermano Carlos López Jarquín, así de sucios.

Aunque el Comité Nacional del PRD sigue reconociendo a José Julio Antonio Aquino. Lo cierto es que el PRD, en Oaxaca, está en ceros, desfondado, por lo que no tiene nada que aportar a la citada coalición, por una parte y por la otra, el PAN, en igual condición, nada bueno más que intrigas y sin militancia, muy débil, para un proceso electoral que requiere fuerza para bajar a MORENA del poder.

En el PRI estatal, el enemigo político está ahí mismo, se van a dar con todo, en el reparto de las candidaturas. Las plurinominales serán asediadas a más no poder. Es la lucha por el poder, el regreso de los que ya pasaron como caudillos o buenos militantes, que han hecho un buen papel como funcionarios, diputados y senadores.

así surge nuevamente, el priista, Javier Villacaña Jiménez, como probable bandera del priismo oaxaqueño para la presidencia de Oaxaca de Juárez. Y va de nuevo, ya fue presidente en el periodo 2014- 2016, diputado federal, local, Secretario de Administración en el actual gobierno estatal, actualmente senador suplente.

Está despertando muchas suspicacias en los mismos corrillos priistas y quienes se ostentan como sus opositores políticos, entre estos, Jorge González Ilescas, Francisco Ángel Villarreal, Edgardo Aguilar y Samuel Gurrión Matías, y para colmo, Villacaña, tiene la sombra pesada del expresidente municipal, José Antonio Hernández Fraguas. Estos también quieren la silla presidencial por el mismo PRI.

Los tiempos son otros, ya no es lo mismo, el ayer con el hoy, además nadie es monedita de oro, puede haber muy buenos priistas con pleno reconocimiento, pero las circunstancias son otras, los tiempos han pasado, ahora, son otras siglas, los electores ya dieron un viraje ideológico, ya no quieren más de lo mismo.

Además, MORENA, viene empujando, no es lo máximo, ni lo más glorioso. Es el caudillismo del presidente López Obrador, quien tiene el termómetro de la temperatura política, en sus manos están los votos con su cultura populista, que le gusta a la gente, que reciben los beneficios de los programas sociales, incluso en Oaxaca, es acogido, por el hecho de abatir la corrupción y porque los gobiernos neoliberales del pasado han fomentado la crisis política, la pobreza y la marginación.

Sin olvidar, que MORENA, en Oaxaca, no es el que brilla a toda su intensidad, y por supuesto, que tiene sus altas y bajas, así se ve, hasta hoy.

Un partido que en pleno proceso electoral rompió su alianza con el Partido del Trabajo (PT), en Oaxaca, porqué el dirigente estatal de este, Benjamín Robles Montoya, quiso pasarse de listo, nada más, quería diez diputaciones locales para negociarlas con sus incondicionales.


carloscastellanos52@hotmail.com

Es que hablando de Oaxaca no hay civilidad, profesionalismo, madurez política y por supuesto que los candidatos y los partidos llegan a los más sucio, a los insultos, a las provocaciones, descalificaciones, a la corrupción y a la violencia, menos a presentar una plataforma política electoral, ni a unificar al electorado, sino todo lo contario, nos dejan estelas de confrontaciones, amenazas e injurias a veces ente los mismos familiares que no están de acuerdo con las sandeces de los protagonistas políticos.

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