ARENA POLÍTICA

LA ABRUPTA COMPARECENCIA DE GATELL

Mario CASTELLANOS ALCAZAR.

 

La comparecencia del sub Secretario de Prevención y Promoción de la Salud del Gobierno Federal, Hugo López Gatell, en el Senado de la República Mexicana para informar el estado que guarda la pandemia del COVID- 19 en
territorio mexicano, acerca de la salud, estrategias, políticas y medidas preventivas para la contención del padecimiento, se convirtió en un pandemónium político, aprovechado por la oposición con fines electorales.

La comparecencia ante la Comisión de Salud del Congreso de la Unión, que tuvo lugar el lunes 12 de octubre del presente año fue un día de zacapela entre los mismos senadores, los de la oposición, principalmente del PAN, que arremetieron en contra de López Gatell y los de Morena, que salieron en su defensa.

Fue una sesión, o más bien, una cena de negros, que estalló en la violencia en el recinto senatorial, en donde los opositores, conocidos como conservadores o reaccionarios estallaron su ira, no solo contra Gatell, sino
contra el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a decir de los oradores, son los autores de las malas estrategias sanitarias, de prevención y curación de los pacientes de la pandemia.

Van ya 84 mil decesos de mexicanos, víctimas del padecimiento, que no se ha podido detener ante la negligencia del Gobierno Federal y de López Gatell, quien en su comparecencia le llovió sobre mojado con protestas, insultos, gritos y denuncias, debido a que no ha logrado reducir el número de contagios y muertes.

 

Lo responsabilizan del mal manejo de la pandemia, que va en aumento- y a fines del presente año rebasará a las 100 mil muertes, sin tomar en cuenta los que mueren abandonados en su suerte, en sus casas o comunidades aledañas en donde no hay servicios médicos.

Fue la senadora del PAN, Lily Téllez, la más punzo cortante, quien se le fue a la yugular de López Gatell. Lo evidenció como “el virrey de las camas vacías y de los muertos en casa”, pero eso no es todo. En plena sesión senatorial le regaló sarcásticamente un bastón por su discapacidad visual para ciegos. Esto por su ceguera, irónicamente, por no saber conducir el manejo de la pandemia, o más bien, por la falta de estrategias y políticas, que frenen los contagios.
Más bien se hizo un borlote, un desaguisado, que va con la desestabilización del gobierno federal, por la falta de medicamentos, médicos especializados, material de curación, infraestructura hospitalaria, equipos de protección a los trabajadores de la salud, que están en primera línea del combate de la pandemia, o por la falta de presupuesto para este fin.

La trifulca subió de tono. Ya no era posible continuar con la disputa, que llegó a las ofensas, de modo que el presidente de la Comisión de Salud del Senado de la República, Miguel Ángel Navarro, tuvo que parar la sesión, la
suspendió por la falta de cordura de los opositores.

Se enardecieron aún más cuando López Gatell sacó las uñas, sus propias armas políticas, que los opositores no esperaban. El encargado de la salud les dio una sacudida a los opositores en defensa de su responsabilidad,
otros dicen, que fue una putiza para que se quedaran callados. Les dijo que esa minoría padece de disonancia cognitiva, que les cuesta trabajo reconocer la desigualdad social.

Cuando la turba panista espetó que Gatell cumplía con las expectativas del presidente Obrador, les contestó, que sí, y con mucho orgullo, a lo que agregó, que no son las expectativas de un hombre, de un dirigente o de un
político. Son las expectativas de un pueblo dolido históricamente violentado en todos sus derechos.

Le revirtió el “chirrión por el palito”: “La Cuarta Transformación de México no es casualidad. Es la síntesis de la aspiración nacional de un pueblo que ha encontrado en el dolor la causa de levantarse, la posibilidad de defender su dignidad y sus derechos- y eso es lo que representamos”.

Los remató: “México estuvo a punto de colapsarse, de la inmovilidad, considerado como un Estado Fallido por la malversación sistemática, la corrupción rampante y el abuso de poder, la negligencia, la arrogancia de
quienes, desde la minoría rapaz, gobernaron el país en los últimos 20 o 30 años”.

Gatell pasó de víctima a victimario.

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