ARENA POLÍTICA

OBRADOR FIRME CON LA AUSTERIDAD.

Mario CASTELLANOS ALCAZAR

 

El Plan de Reactivación Económica del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, siempre no será para los grandes empresarios, sino más bien para los pobres, los marginados o los olvidados como se les quiera llamar a los que comen hoy y no tienen para el alimento de mañana.

Pues sí, es decir, no hubo privilegios a los consorcios empresariales que ya no tienen poder político desde el funcionamiento del gobierno de la Cuarta Transformación de México, ahora son contribuyentes y por consiguiente no volverán a burlar al fisco- y sino, se les aplicará la acción legal de la justicia, pues de esto se encargará el Sistema de Administración Tributaria (SAT).

Es que los conservadores esperaban otros anuncios que les favoreciera según para mantener las fuentes de empleo y hasta pagar la nómina de los trabajadores de las empresas mexicanas y extranjeras, es decir, no escucharon que el presidente Obrador, en su informe de los primeros cien días de su administración del año 2020, dijera, que va a haber condonación de impuestos y asimismo estímulos fiscales para rescatar a las empresas.

Pues sí, en el informe del gobierno federal, que rindió el 5 de abril del presente año, viene incluido su plan de rescate de la economía nacional, que, por supuesto está siendo quebrantada por la pandemia del coronavirus, que está causando destrozos humanos en México y en el mundo entero, pues nadie se salva de la acción sobrehumana, que más bien es cuestión de la naturaleza y por consiguiente se tiene que luchar contra viento y marea, pese a las contradicciones de la oposición que tratan de llevar agua a su molino.

El presidente volvió a ratificar que el apoyo de rescate no es para los de arriba, para los poderosos, sino para los de abajo, es decir, para los olvidados por los gobiernos del viejo sistema político neoliberal- y nada para los potentados que quieren regresar a sus fueros, pero eso se acabó, porque AMLO recriminó a los grandes empresarios toda vez que estos no están cumpliendo con sus obligaciones fiscales, que aún tratan de evadir y puso en evidencia que 15 grandes empresas adeudan al fisco 50 mil millones de pesos, por lo que dio instrucciones al Sistema de Administración Tributaria (SAT) que proceda legalmente ante las instancias correspondientes para que paguen sus adeudos.

Desde luego que de inmediato el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar Lomelín salió en defensa de sus agremiados, manifestando que el presidente Obrador les cerró las puertas y por consiguiente no tomó en cuenta las propuestas de los empresarios, que sí requieren de un plan de rescate para los inversionistas con la finalidad de mantener la planta de empleo ante el riesgo de despidos masivos de los trabajadores, que por supuesto ya los hay, ante los daños irreversibles de la pandemia del coronavirus, que está causando pérdidas irreparables a la economía nacional e internacional.

Incluso las organizaciones empresariales, sindicatos y otros organismos que tienen que ver en lo laboral y con la economía, están convocando a un Pacto Nacional o más bien un frente para buscar la solución a la recesión económica y por supuesto presionar al gobierno federal para que acceda a sus propuestas- y se les considere en la reactivación económica para no incurrir en el cierre masivo de empresas, lo que sería por cierto un caos para la vida de los connacionales.

Pese a esto el presidente López Obrador, dio a conocer su plan de reactivación económica que incluye el rescate de 22 millones de mexicanos que viven en extrema pobreza a quienes se les apoyará con los programas de BIENESTAR, se crearán en nueve meses dos millones de nuevos empleos para fortalecer la economía familiar y asimismo dos millones 100 mil créditos para la vivienda y pequeños empresarios.

Entre otros, como la reducción de los salarios de los altos funcionarios así, como del aguinaldo, incluyendo al mismo presidente, la baja del presupuesto a los partidos políticos, hasta en un 50 por ciento, la desaparición de los fideicomisos para obtener un ahorro de los 250 mil millones de pesos inicialmente, es decir, la austeridad llegará a los partidos políticos, diputados y senadores, por tanto, no dará marcha atrás a su plan de austeridad republicana.

Mientras tanto, la situación es muy crítica en el país mexicano, pues en realidad, los opositores al gobierno federal, manifiestan que el plan de reactivación que dio a conocer el presidente Obrador es incompleto y no resuelve el desplome económico del país, mientras la Secretaría del Trabajo dio a conocer que en menos de un mes se perdieron 346 mil 878 empleos en el territorio nacional, lo que va a dar lugar a serios problemas políticos, económicos y sociales- y todo esto llegará a la violencia e inseguridad.

Sí, pero por otra parte las fuerzas reaccionarias y conservadoras- PRI-PAN- PRD, son la punta de lanza en contra del presidente Obrador, “porque este no da el ancho en la solución de la crisis social, política y económica que vive en país”. Lo que estos quieren es echar por la borda a la Cuarta Transformación de México para regresar a sus fueros, pura corrupción, tanto que quieren que se suspendan los proyectos y obras, como el tren maya, la construcción de la refinería Dos Bocas, el Corredor Transistmico y el aeropuerto internacional de la ciudad de México, de Santa Lucía, entre otras que son claves para el desarrollo productivo del país.

Lo que quieren los reaccionarios- PRI, PAN y PRD, son poder político, porque están afuera de las arcas nacionales, algo así, como lo que fue el “Pacto por México” creado por el ex presidente Enrique Peña Nieto (PRI), que les dio cabida a los partidos opositores al PRI, entre estos al PAN y PRD, para tener jugada, pero esto no lo admite el pueblo- y nada más. Todo por el bien de la democracia.

carloscastellanos52@hotmail.com

 

 

 

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