ARENA POLÍTICA

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SALOMÓN. ABRAZOS Y NO BALAZOS.

Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

El gobernador electo de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, al entrar en funciones el uno de diciembre del 2022, ¿cambiará la política de “abrazos y no balazos”?, o continuará con la tónica y la doctrina moral del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en materia de seguridad para frenar la violencia en la entidad oaxaqueña.

Se entiende que esa es la política de seguridad del Gobierno de la Cuarta Transformación, la 4T- y por supuesto, es o debe ser, el machote de los gobernadores de MORENA, incluyendo al de Oaxaca, que recibirá un Estado en completa inseguridad y violencia de la delincuencia organizada.

Salomón Jara de seguir con la estrategia de “abrazos y no balazos”- o que también, los delincuentes tienen que ser protegidos en sus derechos humanos, que, por supuesto esta estrategia no le dio resultados al presidente de los mexicanos, por lo que la inseguridad en el país es imparable, con 130 mil homicidios dolosos, Oaxaca sería tierra fértil para la delincuencia organizada.

Oaxaca no es una entidad en donde reina la seguridad, la estabilidad y la gobernabilidad, sino todo lo contrario, es tierra sin ley, en donde impera el libertinaje, todo, menos la aplicación de la justicia y el Estado de derecho, a lo que se suma la corrupción de los impartidores de la justicia, a decir porque se perdió el principio de autoridad y existe un vacío de poder en gobierno estatal en turno.

Es por eso, que desde un principio está el fin, desde el inicio del gobierno de Salomón Jara Cruz, debe fincar el principio de autoridad y un esquema de seguridad en manos de especialistas en la materia y con un gabinete de procuración de justicia, que temple sus acciones en la aplicación de la ley contra los agoreros de la fatal violencia.

El diálogo, la concertación y la relajación de la justicia, no le dieron resultados al gobernador saliente de Oaxaca, quien entrega el poder el uno de diciembre del 2022. Se enconchó en el diálogo y más diálogo- y lo único que consiguió es su fracaso en la política de seguridad.

Ahora Oaxaca es un Estado sin ley, que dio lugar, a que creciera la delincuencia organizada, los homicidios, los feminicidios, desapariciones forzadas, masacres y todavía el cártel del despojo de bienes inmuebles fraguado por funcionarios, políticos y notarios públicos.

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública señala que en lo que va del año 2022, en Oaxaca, se han acumulado mil 210 homicidios dolosos. El mes de agosto del presente año fue el más violento con 193 homicidios.

Enero del 2022 con 134 homicidios, febrero, 114, marzo, 139, abril, 162, mayo 183, junio, 140, julio, 145 y agosto 193. del año 2016 al 2021 se registraron 3 mil 946 homicidios dolosos, entre estos más de 600 feminicidios.

Ante esta situación la política de “Abrazos y no Balazos” ya no surte efecto en Oaxaca, como no fue la solución a nivel nacional, incluso, ni la Guardia Nacional y los militares no dieron los resultados esperados- y por supuesto- que creció la delincuencia, la violencia e inseguridad, que es un cuello de botella para el Gobierno Federal, como será para el gobernador entrante, Salomón Jara Cruz.

carloscastellanos52@hotmail.com 

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