EN MEXICO ESTALLA LA CALDERA PANDEMICA
OAXACA REGRESA A ANARANJADO
Por: Mario CASTELLANOS ALCAZAR

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Aun no estamos a salvo del COVID- 19; no podemos darnos el lujo de salir a la calle cómodamente o festejar con bombo y platillo la tradicional Navidad o el año nuevo y todas las fiestas de la temporada porque la pandemia nos asecha, está ahí, en donde menos se espera.
El padecimiento está en su apogeo y no distingue castas ni clases sociales, ni dogmas, credos o sectas, a todos hace mal cuando se prende del ser humano, lo mismo en las 32 entidades de la República Mexicana; en Oaxaca retrocedió de semáforo amarillo a anaranjado, en la misma ciudad de México y en el Estado de México la caldera pandémica está a reventar por la falta de estrategias gubernamentales y por la misma dejación y la necedad de la gante que se abarrota en los mercados, centros comerciales, en las calles y tiendas departamentales.
Ya se veía llegar la complicación de los contagios, hasta once mil padecimientos diarios a nivel nacional, hasta hoy, un millón 301 mil 546 contagios en lo que va del año, así, como 117 mil 249 muertes; en Oaxaca, 26 ml 993 contagios y 2 mil 38 fallecimientos, cifras que van en aumento, por lo que hubo un cambio de los colores del semáforo epidemiológico en el país.
Hoy, México tiene 24 Estados en semáforo anaranjado, 3 en rojo, 3 en amarillo y 2 en verde.
Todo esto, se ha agudizado, sin lugar a dudas, en esta temporada decembrina por la celebración de las fiestas navideñas, así, como la celebración de la Guadalupe y demás tradiciones a lo largo y ancho de la República Mexicana; el gobierno federal y de los Estados han llamado a la gente a guardar las medidas sanitarias, a no salir de casa o evitar las fiestas familiares o de grupos, que son la causa de los contagios.
Tal parece que la gente no entiende, no tiene la menor idea de lo que es jugar con la vida o la muerte de sus propios familiares- y cierto es, que tratan de hacer grandes celebraciones, comidas, cenas, derroches, bailes y borracheras como si fueran tiempos normales, sin prevenirse de los contagios, así, tratan de dar rienda suelta a sus pasiones, a las orgías y excesos voluptuosos.
Ya se les ha dicho, reúnanse, celebren los festejos de la Navidad y Año Nuevo y otras, internamente, sin aglomeraciones, con la misma familia con la que viven en su casa, ni siquiera, con miembros de la familia que no vivan en el mismo hogar porque estas son fuentes propicias de contagios.
Pero no es así, la gente quiere hacer lo mismo, que en tiempos normales, incluso aprovechar las fiestas navideñas y la temporada de vacaciones para subir y bajar con lujos de derroche y salir a los centros recreativos, a las playas, a los bares, a los antros, o bien de parranda, lo que no se debe hacer, por el bien de la familia.
Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 30 de noviembre del presente año, hizo un fuerte llamado a los mexicanos, a los políticos y líderes con dedicatoria al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a tomar la catástrofe del COVID- 19 en serio, debido a que en este país, se ha salido de control- y cierto es, que sí, los hospitales están saturados, sin camas ni ventiladores, principalmente en la ciudad de México, el Estado de México y Oaxaca.
EL COVID EN OAXACA.
El gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, apenas, el 15 de noviembre en su IV Informe de Gobierno había manifestado que la pandemia en esta entidad estaba bajo control, entonces, en semáforo amarillo, pero no es así, porque se han relajado las medidas sanitarias y todo parece una gran romería, o un carnaval, pues nadie hace caso a los llamados de las autoridades estatales- y por decir- los tianguis, las verbenas, los bares y los mercados están sin control, pues sí, se carece de medidas oficiales más enérgicas para frenar la movilidad de la gente.
Las recomendaciones son las mismas, como son, usa en cubre bocas, guarda la sana distancia, no salgas de tu casa sino tienes a que salir, lávate frecuentemente las manos con agua y jabón, entre otras, pero son medidas muy desgastadas, muy necesarias- y finalmente todo queda al arbitrio de la gente, por cierto, la capital oaxaqueña tiene el mayor contagio de la pandemia.
Y así, transcurren los días y la pandemia se agrava con una serie de pronunciamientos, como ocurrió el 26 de abril del presente año cuando el presidente Obrador reiteró que la pandemia se había domado y pocos días después, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo Gatell López, dijo que la curva se está aplanando, nada más falso, por que la pandemia va de mal en peor.
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