FELIZ NAVIDAD
Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

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No reciban visitas en su casa, aun, sean sus familiares, que no vivan en su domicilio, mucho menos amigos y amistades porque son la fuente directa del contagio del COVID- 19.
Estamos en la Navidad, no como en otros años, llenos de júbilo, reconciliación y regocijo familiar, como lo requiere el nacimiento del niño Jesús; que sí, persiste la creencia, pero no, la misma intensidad, ni el ímpetu de un día especial para entablar nuevas relaciones y por supuesto, las expresas felicitaciones, los festejos, abrazos, besos, arrumacos y por tanto, los buenos éxitos y deseos fervientes de una nueva vida fincada en el amor, la paz y la prosperidad.
No como en otros años, libres de la pandemia del COVID- 19, que hoy nos ha dejado nostalgia, dolor, lágrimas y malos recuerdos, de quienes por la pandemia han perdido a sus familiares, pero, aún estamos, con la esperanza de hacer una nueva vida, en pos de la Reconciliación con nuestros seres queridos, invocando al ser supremo, que todo cambiará, por la recuperación de la salud quebrantada por la inusitada pandemia.
El año 2020 fue de grandes contrastes a nuestra voluntad, muy difícil para la humanidad del mundo entero que se vio asediado por la fatal pandemia, nunca esperada, que hizo cambiar nuestras vidas, nuestros proyectos, propósitos, negocios, actitudes y afinidades- todo se vino abajo- en el ámbito nacional e internacional, en lo económico, en lo social y político, pero más que todo, diezmo la salud de miles de familias mexicanas.
Ante todo, en otras ocasiones, se impone la solidaridad, el valor y los principios morales ante las adversidades, pero esta vez, nos vimos rebasados, de lo que, en otras ocasiones han sido los improperios de los desastres naturales, incluso de los terremotos y huracanes, porque ahora se trata de una pandemia, muy por encima de la fuerza, voluntad humana y de las autoridades con miras al exterminio mundial.
Aun así, ante todo, esta Navidad, con el advenimiento del niño Dios, nos queda claro, que es el momento de la reconciliación y la esperanza de una nueva vida con mucha fe para salir de esta crisis desastrosa, que ha venido a menos condiciones de vida con daños severos a la economía nacional, a la salud, a la educación y con serios problemas de inseguridad nacional e internacional.
No nos queda otra, que seguir hermanados y atentos al mandato de las circunstancias involuntarias; por encima de lo material, primero es lo espiritual en este tiempo de crisis, invocando la celebración de la Navidad y el año nuevo, que son fuente de inspiración divina para renovar bríos, principios y valores humanos con el objetivo de entramar una nueva sociedad en la que impere la fuerza de todos los creyentes, por la naturaleza.
Que esta Navidad los colme de bendiciones, amor, paz y estabilidad en unión familiar para que la dicha este con ustedes, cuidando de su salud- y a la vez, sometidos a las normas de la seguridad sanitaria, siguiendo las reglas y conductas para evitar mayores contagios del COVID- 19, por el amor al prójimo.
Quedan prohibidas las grandes fiestas, las aglomeraciones, las visitas de familiares que no vivan en su casa, la de los parientes, amigos y amistades que procedan de otros lugares a pasar la Navidad y el año nuevo a su tierra de origen porque son estos, los focos de infección más propicios del padecimiento, pues aun, habrá más tiempo para los grandes festejos y para las buenas
relaciones humanas.
Quédense en casa, sino tienen a que salir- y si salen- debe ser por algo muy urgente y necesario, pero aun así, tomen las medidas de rotección, por el bien propio y sus familiares, así, como de la sociedad, para evitar mayores desgracias personales.
carloscastellanos52@hotmail.com
