CAMBIOS EN EL GOBIERNO DE MURAT
Por: Mario CASTELLANOS ALCAZAR

Los cambios en el gabinete del gobierno estatal que hará el Ejecutivo, Alejandro Murat Hinojosa, antes y después de su Quinto Informe del Estado que Guarda la Administración Pública, que rendirá el 15 de noviembre del 2021, debe alcanzar a la Secretaría General de Gobierno (SEGEGO), los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) y el Instituto Estatal de Educación Pública (IEEPO).
Estas instituciones gubernamentales han mostrado deficiencias en sus funciones, por negligencia, corrupción, improvisación y falta de vocación de servicio social. Deben ser reestructuradas desde sus titulares y mandos medios para recobrar el principio de autoridad, la institucionalidad y garantizar la solución de los problemas y demandas razagadas.
Desde luego, que no se escapan de la corrupción la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de las Infraestructuras y Ordenamiento Territorial Sustentable (SINFRA), señaladas de malos manejos de los recursos financieros, manejados con opacidad y presuntos fraudes millonarios.
El Gobierno del Estado, debe revisar con detenimiento el funcionamiento de estas y otras instituciones que no han respondido a sus funciones, pero sí, han demostrado incapacidad y negligencia de sus titulares- y por lo mismo, han dado lugar a confrontaciones en lo político, económico y social, toda una amalgama de corrupción que desatan la violencia y por supuesto la inestabilidad.
La Secretaría General del Gobierno del Estado no está en sus cabales. Su titular, Francisco García López, no tiene el pulso político de la entidad oaxaqueña, así, los conflictos se complican- y nada abona a la estabilidad, ni a la democracia, motivo de la propagación de la violencia- y todo esto desemboca a la inseguridad y más corrupción.
Hay un vacío de poder en la SEGEGO, no tiene vinculación interinstitucional, pese a que es el eje y motor del Ejecutivo- y, en consecuencia- las comunidades en conflicto han rebasado a sus autoridades- y se hacen justicia por sus propias manos, como lo ocurrido recientemente en el municipio de Santiago Jocotepec, de la Cuenca del Papaloapan, en donde las agencias municipales retuvieron y martirizaron por varios días a su presidente municipal, Rigoberto Carlos Pérez.
También retuvieron a tres policías y dos funcionarios de Bienestar, con un trato discriminatorio y violación a sus derechos humanos ante la falta de atención oportuna de la SEGEGO, que se ha quedado a la retaguardia en el monitoreo de los conflictos como este, por el hecho de que el munícipe retenido no ha realizado obras, servicios sociales, pero tampoco ha entregado los recursos del ramo 28 y 33 que les corresponde a las agencias.
Se ha perdido el principio de autoridad, pues la retención de funcionarios, policías y elementos de la Guardia Nacional, en otras ocasiones, se han dado en la región de la Sierra Sur, en los Mixes, la Mixteca y la Cuenca del Papaloapan ante la falta de interlocución, seguimiento y monitoreo de los problemas regionales.
Por eso, urge, por el bien de Oaxaca, que el Gobierno del Estado, revise con una comisión técnica de civiles el desempeño de los funcionarios públicos, entre otras instituciones, los Servicios de Salud en Oaxaca (SSO), en donde su titular, Juan Carlos Márquez Heine, quien debe ser removido del cargo por haber colapsado al sistema de salud, luego de incurrir en actos de corrupción.
Además, que Heine, ya fue desconocido por la Sección 35 del Sindicato de los Trabajadores de la Salud de Oaxaca, por haber despedido a 2 mil 500 trabajadores eventuales, entre médicos, especialistas, enfermeras, técnicos y administrativos, además, de no haber techo financiero para estos, la existencia de un déficit de mil 600 millones de pesos y una deuda de los 9 mil millones de pesos, que sigilosamente se les atribuye a pasadas administraciones.
Los cambios son inminentes. La administración pública está semiparalizada. El director del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), Francisco Ángel Villarreal, no tiene control alguno en el magisterio oaxaqueño, pero sí, tiene a la institución como un instrumento político, utilizando el presupuesto de la educación para buscar la gubernatura de Oaxaca.
Lo mismo, el Secretario de Finanzas, Vicente Mendoza Téllez y de SINFRA, han sido por demás cuestionados y abucheados por el Congreso del Estado y la ciudadanía, por presuntos fraudes- no entregar cuentas claras y por una deuda que tiene el gobierno estatal, de los 29 mil millones de pesos, y que al final de su mandato- 31 de diciembre del año 2022, se prevé, será de los 18 mil millones de pesos, pero todo se les imputa a gobernantes anteriores. ¿será?
