EL GOBIERNO EN EL DÍA DE LAS MADRES
Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

A mi madre, Paula Alcázar, con afecto. En paz descanse.
Sin importar el estatus político, económico, social, cultural o religioso, el 10 de mayo, llueve o truene, con desigualdades sociales, la crisis, la inflación, o un mal gobierno: es el Día de las Madres a quienes amamos infinitamente, salvo casos excepcionales, el amor brota por los poros de la humanidad en honor a ese ser tan querido, único en la vida sentimental.
El Gobierno ha coartado el derecho de las madres, al desaparecer las guarderías, la educación de tiempo completo a los escolares, que tenían derecho a la alimentación, la falta de atención médica a los menores de edad, la escasez de medicamentos a los niños con cáncer y la falta de vacunación a la niñez contra el Covid.
Pues sí, la celebración es inter familiar, de cada hijo, de cada núcleo o comunidad. Es un festejo de amor, desmedido, de acuerdo a las actitudes de cada hogar y en la medida de las posibilidades, pero en sí, el gobierno tiene una deuda histórica con las madres de familia, que se traduce en inseguridad, violencia, impunidad, feminicidios, homicidios, las desapariciones de sus hijos, inflación y crisis económica,
La celebración es unánime y universal, aunque en otros países, en diferentes fechas, pero en México, este Día es consagrado a las mamacitas con diferentes manifestaciones de amor y entrega a las mujeres que aman a sus hijos desde la gestación, aun sin conocerlos.
A esas mujeres benditas, que los hijos llevan en el corazón, nunca dejarán de ser las autoras del desarrollo humano, las que se sacrifican por la vida de sus vástagos, aun en medio de la humildad, la pobreza o la opulencia, pero, en fin, se han convertido en las salvadoras de las nuevas generaciones tan solo con el amor prodigado.
En México, el Día de las Madres tuvo su origen institucional en el año de 1922 a iniciativa de José Vasconcelos, entonces Secretario de Educación Pública y del periodista del Excélsior, Rafael Alducín, cuyas publicaciones despertaron el interés del gobierno, hoy hecho una realidad para conmemorar a las mujeres, que con su valor intrínseco y el misticismo de su origen, que les dio la fertilidad, han reproducido sus genes.
Hoy convertidas en la vida, la vitalidad, la fortaleza y el don de ser las creadoras de la naturaleza humana, aun en tiempos de las adversidades, de los infortunios, los atropellos de las hecatombes, de las inclemencias abrumadoras, las desigualdades y la discriminación, siguen sido los pilares importantes en la formación de sus descendientes, que procrearon desde sus vientres productivos.
Y arrojaron a costa del dolor del parto a sus bellos productos convertidos en las criaturas que fueron tomando forma, genio y temple en el crisol de la vida para después convertirse en el centro de múltiples familias, que no son más, que las nacientes sociedades, prendidas del pecho de una mujer, que osa de un poder creativo, lleno de luz, de vida y de esperanza.
Las festejamos en todos los ámbitos sociales desde los hogares, las escuelas, centros de trabajo y en las comunidades con diversos actos en su honor sin menosprecio de sus actividades ni jerarquías; en este sentido todas son iguales: Madres, el único lazo que las une por este Día, sin posesiones ni rangos.
En tanto que la lucha emprendida por las madres de familia continúa por la añorada paz social, por una mejor economía, educación, por la seguridad, por la salud y por un mejor gobierno que brinde lo necesario para el desarrollo humano.
Mejores servicios públicos y la erradicación de la violencia en contra de las mujeres, víctimas de feminicidios, homicidios y desapariciones, que se han convertido en lastres del gobierno en turno ante la falta de políticas y estrategias para la protección de la mujer hasta lograr la equidad de género.
Que, mejor que las mujeres y madres son las guerreras en contra de las malas acciones del gobierno, que, por su situación vulnerable, en lo que va de la presente administración del gobierno de la Transformación de México, la 4T, han emprendido grandes batallas a través de manifestaciones públicas para pugnar por el respeto a los derechos humanos de las féminas.
Por sus derechos que han sido pisoteados y la falta de oportunidades en el trabajo, pese a que las féminas son factores importantes en la economía de México. Hay 48.6 millones de mujeres mexicanas de 15 años y más, de las cuales, el 72.4 por ciento son madres, según datos oficiales.
En México hay 15 millones 785 mil madres trabajadoras, lo que representa el 72.9 de la población femenina económicamente activa; el 60 por ciento de las mujeres tienen empleos informales.
El desempleo en las mujeres es la lucha de todos los días, pues existe discriminación en todos los ámbitos, desde el gobierno y la iniciativa privada, hay discriminación para este sector y carga de trabajo cuando lo tienen, con sueldos mínimos y sin las prerrogativas de ley en seguridad social.
