EL ZUIMBIDO DEL MOSCARDÓN

Por: Alejandro Leyva Aguilar

Hoy cumple 67 años el “presidente”, así en minúsculas y entre comillas; de entrada muchas felicidades por un año más de vida y entiendo que si algo debemos reconocerle a don López,

Es su infinita perseverancia que a la vuelta de dos años en el gobierno, se ha convertido en evidente necedad.A los 55 comenzó su periplo que lo llevó a la Silla del Águila, es decir participó en la elección presidencial de 2006,

De 2012 y en esta de 2018; doce largos años en campaña presidencial en la que pudo pisar, según él, todos los municipios de México. ¿Cómo no lo iban a conocer?,¿cómo no iba a aparecer en los primeros lugares de las encuestas si le llevaba muchos años de ventaja a cualquiera de los contrincantes?.

Hoy cumple SESENTA Y SIETE AÑOS, se nota que es una persona de la tercera edad que, más que problemas, debería estar gozando de las prerrogativas que le ha dado la vida política, millones de pesos en participaciones de su partido y de las “aportaciones” que su hermano Pío se encargaba de recaudar por él.Ayer en la mañanera dijo que “se había enterado de que le llevarían mañanitas con un mariachi a su departamento” que por cierto mando habilitar en Palacio Nacional y pidió amablemente que no lo hicieran que “no era necesario”, como si una conferencia de prensa sirviera para dar a conocer la magna noticia de la serenata a “su Alteza Serenísima” de esta transformación de cuarta…

Me pregunto ¿eso no es violar el artículo 134 de la Constitución Política de México?De cualquier manera, que pase un muy buen cumpleaños con serenata, mariachis, y por supuesto pastel, una torta donde haya varias velitas -no 67, pero si velas bien específicas para que no se le olvide nunca este cumpleaños- Imaginen su pastel con un velita por los casi 100 mil muertes por la pandemia, otra por los 65 mil difuntos por el crimen organizado, una más por los 2 mil infanticidios, una más por los 2,500 niños que murieron de cáncer por falta de medicamentos, otra por los más de 5 mil feminicidios y otra por los muertos en imponderables como en Tabasco y Chiapas.

Seis velas solamente que le muestren lo que en dos años ha pasado en su gobierno, ese gobierno que buscó con la tenacidad de un necio que no entiende razones, ese gobierno que desapareció fideicomisos tan importantes como el FONDEN, que cerró las instancias infantiles, los comedores comunitarios, los centros de apoyo a las mujeres; ese gobierno que en solo dos años dilapidó los 300 mil millones de pesos para emergencias, que no creció al ritmo del 6% como lo prometió en campaña y que al contrario, en dos años contrajo en 18 por ciento la economía mexicana; ese gobierno que lleva 15 millones de desempleados y que no ha hecho absolutamente nada por recuperarlos.

¿Mordida, mordida?, ¡no hombre!, dejémoslo que se lo coma solo porque tanto muerto, sobre todo tanto muerto pobre, seguramente es un plato muy amargo que solo se lo pueden comer los que no tienen entrañas, los que tienen mucho ácido gástrico en el estómago, alguien al que le gusta el sabor de la desgracia.

Creo que en algo tiene razón el peje cuando dice que “ya no se pertenece”, es una figura pública y por tanto su tiempo, su talento -si lo tuviera- debería estar al servicio del pueblo,

Por eso no vamos a contar su edad por los años que cumple, sino por los errores que comete y, me parece que en solo dos años, ya es una escoria política, ya cumplió todos los años que tenía que cumplir porque a diario comete yerros, errores que le cuestan caro al país; pifias que causan muertes, crisis que dilapidan la economía, gazapos que polarizan a la sociedad.

Si quiere festejar algo, bien podría ser su renuncia, su dimisión, porque a estas alturas de su vida, en vez de la esperanza de México, se ha convertido en una loza muy pesada que le cuesta mucho cargar a nuestro muy dolido país.

#quédateencasa

@leyvaguilar

Instagram: leyvaguilar

Entradas relacionadas