ARENA POLÍTICA

LA SANTA CRUZ, PATRONA DE LOS ALBAÑILES

Por: Mario CASTELLANOS ALCAZAR

El Día de la Santa Cruz está correlacionado con el Día del Albañil proviene del México prehispánico, cuya celebración es el sincretismo entre la fe católica y la cultura prehispánica.

 ¿Quién no ha disfrutado del colorido y gran pasión por estos acontecimientos, que los mexicanos celebran el 3 de mayo de cada año? 

Se trata de una fiesta popular que se mezcla entre la religión y el costumbrismo tradicional. así, los creyentes enaltecen la fe del cristianismo, a la vez, que la celebración del Día del Albañil se ha convertido en un eje motor por la función que desarrollan en la industria de la construcción.

El reconocimiento a los albañiles, a los maestros de las obras, a los contratistas, más que a los arquitectos y a los ingenieros, son los ejes de los cimientos, de los pisos, los castillos, las columnas, las trabes, paredes y los techos de las habitaciones y edificios.

El reconocimiento de la sociedad es unánime para la mano de obra de los trabajadores empíricos, pero a la vez, con conocimientos adquiridos en la práctica; son un personal con gran talento e ingenio para interpretar los cartones, los dibujos, los bosquejos, diseños, y más bien, los planos arquitectónicos de los profesionales.

Claro, que los profesionales de la construcción, que pasaron por una universidad o institución educativa superior, son los diseñadores, que tienen estrecha relación con los albañiles. Los titulados merecen el respeto y el reconocimiento de la sociedad, como así, es.

La mano de obra es tan importante, que no hay familia, hogares y sociedades, que no requieran del servicio y mano de los albañiles; no hay un ser humano que viva aislado o independiente de este personal; desde luego son indispensables como cualquier otro servicio público.

Todos necesitamos del ingenio de este personal, así, sean los más humildes, pero su función es prioritaria para diseñar fachadas, estructuras, pequeños detalles, al gusto de los jefes, de los patrones y de las familias, que, por supuesto, están atentos para que sus construcciones queden bien- y la comodidad familiar, en sí, para el desarrollo humano.

Por eso, cada 3 de mayo, los albañiles y sus familiares se llenan de júbilo porque también son jefes de familia- y además, forman parte de un patrón de empleos ante la falta de oportunidades de trabajo del gobierno, de los sectores de la producción o la iniciativa privada, más en tiempos de crisis económica como la originada por la fatal pandemia del Covid- 19.

Llueve o truene tienen que llevar el sustento a sus familias, de ahí, la importancia de la industria de la construcción en México, que es la tercera actividad económica con mayor capacidad en la generación de empleos.

Este oficio crea 6.1 millones de puestos directos de trabajo a nivel nacional; por cada 4 empleos directos se generan 2 indirectos; 3 millones más. En total la industria de la construcción produce 9 millones de fuentes de trabajo.

Mientras tanto, los mexicanos somos muy afectos a tan tradicional fiesta espiritual de la Santa Cruz, relacionada con la vida de Jesús de Nazaret, que tuvo su origen en Jerusalén, muy coincidente con el Día del Albañil, que, en esta fecha, quienes se dedican a esta actividad están de jolgorio inocultable.

Fiestas por acá y por allá, en los confines del país, en América Latina y en otros lares. Desde muy temprano vibran las mañanitas por dichos acontecimientos, los trabajadores de las obras se levantan más temprano- y por tradición enmiendan su fe en la Santa Cruz, que colocan con colores llamativos en las construcciones desde las más grandes a las más pequeñas.

Desde luego que hay colorido y alegría en el alma del pueblo, en los festejados y patrones, que hacen una sola festividad, en algunos casos asisten a los actos religiosos en los templos más cercanos o desde las obras, lanzan los cohetes y por supuesto, ruegan por la vida de los albañiles para que estos sean protegidos- y no sean víctimas de accidentes por una caída o golpe inesperado en su jornada de trabajo.

También ruegan para que las obras tengan resistencia- y todo les salga bien, desde la construcción de los pisos, las paredes, los muros, los techos, los cimientos y la ejecución de los planos y diseños plasmados por los profesionales, en fin, todo es responsabilidad, es un trabajo mayor- y no cualquiera puede desarrollarlo.

Se requiere talento, ingenio y vocación de servicio, todo esto se resume en dicha celebración del 3 de mayo, festejado con el reconocimiento de la sociedad, mientras tanto, hay pachangas, comilonas, felicitaciones, sin faltar los tepaches, el pulque, el mezcalito y la cerveza hasta mover el cuerpo a ritmo candente.

Y la Santa Cruz cumple con su misión espiritual desde los hogares, desde las comunidades, desde las regiones creyentes, como lo hacen en Santos Degollado, Etla, conocido como el Calvario, ahí están de plácemes celebrando la fiesta titular del Santo Patrón, el Señor del Calvario y la Santa Cruz, con mucha devoción y la fe que a los habitantes caracteriza.

Miles de comunidades, que tienen como patrón a la Santa Cruz en América Latina, están de fiesta en el corazón. Es una fecha inolvidable en un México querido por su folclor y tradiciones.

carloscastellanos52@hotmail.com

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