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PRENSA A MODO; «PRIMAVERA OAXAQUEÑA»

Por: José Hernando Martínez-Bastida

La libertad de prensa y el acceso a la información contribuyen al objetivo de desarrollo más amplio de dotar de autonomía a los ciudadanos

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41 días de gobierno, de transformación dice, cambio sin ruptura, transición pacífica, eso señalan los descomunicadores de la nueva 4T en Oaxaca, conjunto con las #Salomonadas diarias de que no se han sentado y ya parte el pastel y con el actuar de #Chivo en cristalería», solamente demuestran la impreparación y la falsa demagogia del uso de la tómbola para asignar puestos en la neonata administración en el estado de Oaxaca.

Conferencias, unipersonales, nadie habla más que el mandamás, supeditado a la agenda del presidente de México, Andrés Manuel y a los designios del secretario de Gobernación, César Augusto, con afán de los empleados de la comunicación, que solo buscan remedos del famoso Lord Molécula, Carlos Pozos, para hacer preguntas a modo y no incomodar o exhibir la impreparación de los funcionarios e integrantes de la llamada «Primavera Oaxaqueña».

Su actuar es zalamero con el director de prensa del gobierno federal, Ramírez Cuevas, que copian integro el manual de operación del palacio de gobierno federal, sin entender que, en Oaxaca, sólo habitan 4 millones de personas y de esos únicamente el 3% tiene acceso a redes sociales de manera permanente, los demás es ocasional por recarga, pero la gran mayoría por wifi, casero o público.

Mientras en la CDmx, viven 9 millones 209 mil 944 personas, según el censo Inegi del 2020 y el director de Desarrollo Urbano y Vivienda del Distrito Federal, Seduvi, Felipe Leal séñala que en la Ciudad de México existe una población flotante de cuatro millones, lo que hace de que de lunes a viernes 12 millones, más la actualización demográfica, se encuentren el área urbana de la capital del país.

Por su parte, en Oaxaca de Juárez, el fenómeno de población flotante es inverso, salen más de los que entran, de lunes a viernes y aparte de que la mayoría de los habitantes de la zona conurbada, se movilizan en transporte público, el flujo de las llamadas horas pico, es al revés de las urbes, de dónde sacan sus cifras los de prensa oficial, saturan la salida por la mañana y la entrada por la tarde.

Ante las constantes llamadas de atención, por el vació informativo que se generó en el proceso de llegada a las oficinas, los nuevos funcionarios del nuevo gobierno, con el retraso en la orden de dar nombramientos y el desconocimiento de los que nombraban y los nombrados, hasta los «Guachomas», de la seguridad de palacio, se dedican a defender a la nueva administración que encabeza salomón Jara.

Para poder acceder a las conferencias, reuniones u actos públicos del gobierno de Oaxaca, los representantes de los medios informativos deberán estar autorizados por la dirección de Comunicación Social, que dirige la ex coordinadora de atención a medios en el gobierno de Alejandro Murat y que nunca supo cuál era su rol en el puesto.

No se podrán acreditar quienes no tengan una fan page, en Facebook y no aceptarán perfiles personales, deben tener mínimo, 15 mil seguidores, sin importar el tiempo de creación y si quieren realizar entrevistas a funcionarios o asistentes, a los actos en palacio, deberán solicitarla, pedir permiso, a la dirección de prensa y ser autorizado para ella, además de que el susodicho quiera hacerla.

Lo que es una evidente violación al derecho del acceso a la información y a recibir información de las acciones del gobierno, que es la rendición de cuentas de los empleados públicos, que trabajan y cobran en el servicio público estatal ante la sociedad.

Lo que, en Oaxaca, generará un choque innecesario y muy dañino para el nuevo mandatario, pelearse con el cantinero, no es bueno y los novatos pagarán las consecuencias de los viejo lobos de mar del periodismo, de a deveras, en Oaxaca, diría el Master, al tiempo…

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