LA PARTIDOCRACIA EN LAS ELECCIONES
Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

Desde luego que la partidocracia que reina en México será factor determinante en los procesos electorales de 6 gobernadores en 2022 y la presidencia de México para el 2024, incluso, puede ser de carácter negativo sino hay reglas claras y apegadas a la Ley Electoral, sí es así, la democracia está en vilo y por supuesto habrá un panorama inclinado a la violencia.
Por supuesto, que desde ahora ya se ven nubarrones y malos augurios por la disputa del poder. No hay nada claro, ni síntomas de apego al derecho electoral que, si bien, establece las normas vigentes apegadas a la legalidad, no hay buena disposición de la partidocracia para sujetarse al Estado de Derecho.
Por tanto, los partidos de la oposición: PRI, PAN y PRD, entre otros, no están dispuestos a ceder un milímetro de sus prerrogativas electorales, por lo que harán uso de sus principios para hacer respetar sus derechos constitucionales y los que marcan los órganos electorales, hasta llegar a los tribunales y organismos internacionales en busca de apoyo institucional.
Por lo pronto el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, ya presentó una controversia ante el Instituto Nacional Electoral (INE) y en la Fiscalía Especializada en Materia de Delitos Electorales de la Fiscalía General de la República en contra de la Jefa de la ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, del Canciller, Marcelo Ebrard Casaubón y el Secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández.
Esto porque están violando los principios del INE, violentando los derechos constitucionales, al estar haciendo campañas como aspirantes de la presidencia de México y, asimismo, fortalecer a los candidatos de MORENA para las gubernaturas en 6 Estados de la República Mexicana con recursos del erario público, lo que constituye un delito electoral que debe ser sancionado.
Es cierto que se avecina una lucha sin cuartel entre el partido en el gobierno Federal: MORENA y los opositores: PRI, PAN, PRD, principalmente, porque no aceptan las imposiciones – y por supuesto, los diputados y senadores de estos partidos no aprobarán la iniciativa de la Ley Electoral que presentó el gobierno de la 4T, al Congreso de la Unión para cambiar el panorama político electoral del año 2024 con el fin de asegurar el triunfo de la presidencia de México.
Una iniciativa, que incluso, pretende desaparecer al Instituto Nacional Electoral, organismo autónomo, que nació el 4 de abril del año 2014 como una institución de alto rango constitucional, producto de la lucha de los organismos democráticos para garantizar elecciones democráticas y participativas apegadas al derecho.
Sin embargo, como todo gobierno con tendencias populistas, el presidente de México, tiende a desaparecer al INE, para ajustar el sistema de la Cuarta Transformación de México, la 4T, tan solo porque quiere borrar todo el andamiaje del viejo sistema político neoliberal que permaneció durante 36 años con el predominio del PRI- Gobierno, el PAN y el PRD.
De aprobarse la nueva Ley Electoral, que resulta difícil, porque Morena, que es el partido que la impulsa no tiene mayoría calificada en la Cámara de Diputados, por lo que necesita votos del PRI, PAN y PRD, pero estos ya marcaron su pauta por el no, ni un solo voto en favor de la iniciativa porque resulta impositiva, dictatorial, antidemocrática, además de ser un capricho del gobierno en turno, según los conservadores.
Asimismo, el Gobierno Federal argumenta que el INE es un organismo antidemocrático y conservador al servicio de la oligarquía mexicana, por eso, propone que los consejeros electorales ya no serán nombrados por los partidos políticos, sino por el pueblo, como cualquier puesto de elección popular, pero lo conservadores dicen que el gobierno trata de centralizar a la institución para monopolizar a MORENA.
La Ley Electoral trata de disminuir de 500 a 300 diputados, es decir, desaparecer los 200 plurinominales, así, como los consejeros electorales, reducir el presupuesto al INE, que desaparecerá por el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas, que ya no es lo mismo, pero, además, se borraran del mapa los organismos estatales electorales, y no se sabe cuál será el nuevo organigrama.
Pero viene la contraparte. Los partidos de la oposición: PRI, PAN PRD- presentarán sus contrarreformas, incluso, aceptan la reducción de diputados; de los 300 diputados de mayoría, que sean 150 y 150 plurinominales, así, como la reducción de senadores, pero de forma equitativa para no afectar al régimen de las minorías.
También la oposición propone una segunda vuelta en las elecciones donde haya fraudes electorales, resultados muy apretados o haya el patrocinio de la delincuencia organizada- narcotráfico.
En fin, se avecina una lucha sin cuartel por la elección de los gobernadores, presidente de México, senadores, diputados federales, estatales y presidentes municipales en el ámbito nacional, que, aunque sí, MORENA tiene las preferencias hasta hoy, no sabemos cuál será la situación para el 2024, pues aun no está claro el resultado del gobierno de la 4T, en lo político, económico y social.
