AMLO SACRIFICA A VICTORIA HUERTA
Por: Mario CASTELLANOS ALCAZAR

La desaparición forzada de la activista con doble nacionalidad México- británica, Claudia Uruchurtu Cruz, en Nochixtlán, Estado de Oaxaca, presuntamente asesinada por órdenes de la presidenta municipal de esta comunidad mixteca, Lizbeth Victoria Huerta, militante del Partido (MORENA), tuvo eco a nivel local, nacional e internacional.
Con la presión de organismos internacionales: Parlamento del Reino Unido, Comité Contra Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y Amnistía Internacional, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, declaró en su conferencia mañanera:
“Que un testigo protegido declaró que la desaparición forzada de Uruchurtu y presuntamente asesinada, fue por órdenes de la presidenta municipal de Asunción Nochixtlán, Oaxaca, Lizbeth Victoria Huerta”.
El Gobierno Federal se vio presionado por las organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos, por lo que tuvo que sacrificar a la alcaldesa de su mismo partido (MORENA).
Asimismo, pidió al gobierno de Oaxaca, se profundicen las investigaciones para deslindar responsabilidades y castigar con el peso de la ley a quien o quienes resulten responsables para que este delito no quede impune.
Tanto, que la Fiscalía General de Oaxaca ya no “pudo tapar el sol con un dedo”. Por cierto, las investigaciones se iniciaron tardíamente y con notoria burocracia, sin embargo, las presiones de los organismos nacionales e internacionales hicieron que el Gobierno Federal y el Estatal agilizaran las indagatorias.
Y por supuesto, dio como resultado la detención judicial de la presidenta municipal del distrito de Nochixtlán, Oaxaca, Victoria Huerta, el 7 de mayo del año 2021.
La munícipe es señalada como autora intelectual de la desaparición forzada de Claudia Uruchurtu, desaparecida el 26 de marzo del presente año. La activista había denunciado presuntos fraudes millonarios de la presidenta municipal, Victoria Huerta.
En la misma pesquisa fueron detenidos la presidenta, dos de sus elementos policiacos y un funcionario en calidad de su asesor, presuntamente involucrados en la desaparición forzada de la activista, hasta hoy presuntamente asesinada, luego de haber denunciado los fraudes y abusos de poder ante la Fiscalía Anticorrupción de Oaxaca y el Órgano Superior de Fiscalización por presuntos desvíos millonarios del presupuesto de la federación.
Esta misma acusación de fraude llegó hasta el Palacio Nacional, presentada por la misma activista para pedir la intervención del Gobierno Federal a fin de hacer las investigaciones y proceder conforme a la ley contra los defraudadores.
Lo cierto es que después de 43 días de la desaparición de la activista, las investigaciones de la Fiscalía General de Oaxaca se mantenían silenciosas y lentas, haciendo las indagatorias, pero sin ningún resultado.
Los familiares de la presidenta municipal, denunciaron los abusos de autoridad de la Fiscalía General, que actuó con lujo de prepotencia en la detención de la presunta indiciada, y que, “por supuesto no tiene nada que ver en la desaparición de la activista mexicana – británica, por lo que se trata de una injusticia, ya que no hay pruebas fehacientes que acrediten su involucramiento”.
La misma Victoria Huerta había manifestado que se trataba de un linchamiento político en su contra con violencia de género, que estaba a disposición de la Fiscalía General, incluso, colaborando con el proceso de las investigaciones.
El 7 de mayo, el Fiscal General de Oaxaca, Arturo Peimbert, luego de las llamadas de atención del Gobierno Federal y Estatal, dio a conocer la detención de la presidenta municipal, Victoria Huerta- y que precisamente, el jueves 13 de mayo del presente año se daría a conocer la situación jurídica de la imputada por el presunto delito de desaparición forzada.
La activista desaparecida fue levantada en la noche tarde del 26 de marzo, incluso, frente al palacio de la presidencia municipal ante cientos de miradas, pues precisamente fue en el momento que encabezaba una manifestación de protesta en contra de las arbitrariedades y abuso de poder de la autoridad municipal.
La situación se complica aún más, porque Victoria Huerta, siendo la presidenta municipal, estaba en campaña electoral, por la reelección al mismo cargo, postulada por MORENA, apoyada abiertamente por el Senador morenista de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, presunto implicado en los actos de corrupción, así, como la protección de actos ilícitos de autoridades municipales de este mismo partido, a los que regentea.
Jara Cruz, es el aspirante natural a la gubernatura de Oaxaca, cuya elección será en el año 2022, por MORENA, sin embargo, se ha visto involucrado en actos de corrupción de autoridades municipales, incluso, en el proceso electoral para elegir en Oaxaca, el 6 de junio, a 42 diputados locales, 10 federales y 153 autoridades municipales, impuso a candidatos indeseables, provocando confrontaciones de la militancia, organizaciones sociales y políticas.
El senador oaxaqueño está perdiendo fuerza política- y por supuesto- está cayendo de la gracia del presidente Obrador, que en un principio lo tenía como prospecto, pero, en la medida de sus errores garrafales, ya no es el santo de la devoción de la Cuarta Transformación de México, la 4T. Se está tambaleando.
