ARENA POLÍTICA

CIRCO EN EL CONGRESO DEL ESTADO

Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

La diputada de MORENA, Delfina Guzmán Díaz encabeza la corrupción.

Las comparecencias de los Secretarios del Gobierno Estatal a la LXIV Legislatura del Estado con motivo de la glosa del IV Informe del gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa (PRI), solo son de relleno; a pocos parece interesar, ni a los diputados locales, principalmente, los de MORENA, que son mayoría aplanadora.

Por cierto, la presidenta de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados (JUCOPO), Delfina Elizabeth Guzmán Díaz (MORENA) ha sido cuestionada por su imprudencia de convocar a una veintena de funcionarios del gobierno estatal a comparecer presencialmente en pleno pico del COVID-19 ante el riesgo inminente de contagios, luego del fallecimiento del diputado morenista, Othón Cuevas Córdova y el Secretario Técnico, Enrique López San Germán, victimas del padecimiento.

El descontento y rechazo de los mismos diputados en contra de Guzmán Díaz, es porque ha perdido el timón de las fracciones parlamentarias y todo es un desorden, no hay una agenda legislativa, se trabaja al vapor, pero existe total división y falta de oficio político, que se resume en la improductividad legislativa, la corrupción y el presunto fraude del presupuesto que maneja el Congreso.

Por supuesto que hay escepticismo a dichas comparecencias, que ni los mismos diputados del Congreso del Estado se la creen- si estos están en el limbo, muy enajenados, en la búsqueda de su reelección, por lo que el 85 por ciento de los legisladores están en otras cusas, haciendo proselitismo para continuar en el cargo de elección popular por otros tres años más.

Así, las comparecencias de los funcionarios de la administración pública del gobierno estatal pasan a segundo término, casi desapercibidos, ante la notable ausencia de las comisiones permanentes de los diputados, que hacen caso omiso, cuando los servidores públicos podrían informar detalladamente acerca de sus funciones, incluso, pueden ser cuestionados para aclarar los advenedizos fraudes de los recursos y presupuestos que administran.

Habiendo tantos problemas de rezago social que se resumen en la pobreza y la marginación de los sectores de la población, que causan enorme desigualdad y signos de violencia, por la inseguridad y falta de servicios públicos en los rubros de la salud, educación, el desempleo y la incomunicación, los diputados terminan aplaudiendo a los comparecientes.

Es decir, no hay debate, no hay críticas, análisis ni reflexión entre los diputados, en su mayoría de MORENA, en defensa de los intereses de sus electores- y más bien, parecen corderitos del gobierno, en una acción de entreguismo y traición a quienes les dieron el voto, sin embargo, pese a que ahora van por la reelección, no tienen la mística de servicio, trabajo político, ni compromiso con sus representados para mejorar las condiciones de vida -y así todavía, tratan de continuar en el cargo de elección por tres años más.

Lo que hacen los 42 diputados locales es circo, maroma y teatro, figurando la comparecencia de los servidores públicos del gobierno estatal para que estos, según, informen a los oaxaqueños acerca de sus actividades realizadas durante el cuarto año del mandato del Ejecutivo, o más bien, aclaren y expliquen con detalles lo informado por el Gobierno del Estado en su IV Informe, que tuvo lugar el pasado 15 de noviembre del año 2020.

¿A caso, los diputados, en su mayoría de MORENA, están cumpliendo con su función?, si de todos es conocido que la presente legislatura es una de las más irresponsables a nivel de los Congresos de las entidades del país, además, es una de las más caras y fraudulentas, sin menoscabo de la corrupción que practican, aun en contra de la política de austeridad del Gobierno Federal.

Si, los 26 diputados de MORENA, más 6 de sus aliados del Partido del Trabajo y el Partido Encuentro Social, PES, están entregados a los vaivenes del Gobierno Estatal (PRI), por lo que no están cumpliendo con su función de opositores, a la vez, que están en la misma ruta de la corrupción y el encubrimiento, pues, ni ellos mismos llevan a la práctica los principios del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Hay tantos problemas y rezagos sociales, que se han acumulado en la entidad oaxaqueña, sobre todo en las regiones y comunidades marginadas, respecto a la pandemia del COVID 19, por el incremento de los contagios- más de 35 mil casos positivos y 2 mil 550 muertes, además de la falta de recursos económicos y los presuntos fraudes que se han cometido en los Servicios de Salud en Oaxaca.

La inseguridad, la violencia y los feminicidios, que han rebasado las expectativas, son pruebas fehacientes de las políticas ineficaces de las autoridades en turno, en este caso, del Fiscal General, Rubén Vasconcelos Méndez, quien ha sido acusado por el mismo Congreso del Estado y las organizaciones sociales y políticas, hasta llegar a pedir su destitución.

Solo en los primeros 8 meses del año 2020 se registraron mil 146 homicidios y 24 feminicidios, en Oaxaca, de estos, el 50 por ciento son dolosos y el otro 50 por ciento están tipificados como culposos, sin embargo, no hay cuentas claras en la administración de la justicia, no obstante, que oficialmente se dice hasta el cansancio que Oaxaca está dentro de las diez entidades más seguras a nivel nacional.

Hay tantos problemas políticos en la entidad, así, como opacidad en el manejo de los recursos, la falta de empleo, educativos, de salud, integración, servicios públicos y la carencia de obras, ante una población cada vez más exigente, pero todo queda ahí, en la buena intención de los diputados de MORENA, dedicados al chantaje para lograr prebendas y privilegios.

Así, la presidenta de la Junta de Coordinación Política de la LXIV Legislatura del Estado de Oaxaca, Delfina Elizabeth Guzmán Díaz, ha perdido el control de la diputación local; esta legislatura ha sido una de las más caras.

En el año 2020 tuvo un presupuesto de los 655 millones 419 mil 693 pesos, muy superior a los Congresos de Nuevo León, Chihuahua, Guanajuato y Puebla, sin embargo, es la menos productiva.

Guzmán Díaz no tiene nada, ni carrera política, ni valores, tampoco principios de la doctrina ideológica de MORENA, partido al que pertenece, por lo que no conoce los preceptos de la Cuarta Transformación de México, mucho menos, los programas y la austeridad republicana, de ahí, que todo es corrupción y derroche de recursos en el Congreso.

Sin embargo, el 80 por ciento de los diputados locales de MORENA, 20 de 26, presentaron su solicitud de intención para reelegirse en el cargo, no obstante, el pésimo trabajo legislativo que han realizado- y- la traición que le han hecho al gobierno de López Obrador, que, por supuesto, los llevó al triunfo electoral, pese a que son neófitos, es decir, son improvisados y muy afines a la corrupción del viejo sistema neoliberal.


carloscastellanos52@hotmail.com

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