SALOMÓN CONTRA MURAT
Por: Carlos CASTELLANOS ALCÁZAR

El gobernador Salomón Jara Cruz no quita el dedo de la llaga en su intento de combatir la corrupción de su antecesor, Alejandro Murat Hinojosa, ahora por presunto fraude millonario en la construcción y reconstrucción de escuelas que se vieron afectadas en el sismo del 2017.
Se espera que haya resultados de la demanda judicial que el gobierno estatal interpondrá ante las instancias correspondientes a través del titular del Instituto Oaxaqueño Constructor de Infraestructura Educativo (IOCIED), Alejandro López Jarquín y no sea una llamarada de petate o un distractor para desviar la atención de los oaxaqueños ante la inseguridad y violencia con alto índice delictivo.
O bien se trata de un argumento político por la disputa del poder para dejar en evidencia al exgobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, quien fungió en el sexenio 2016 – 2022, entonces priista, ahora senador plurinominal de MORENA, pues está visto que son grupos de poder con distintos intereses pese a que en el presente ambos protagonistas son engendros del partido oficial.
Son las dinastías que desde ahora se disputan la sucesión de la gubernatura de Oaxaca para el 2028, pues ambos tienen sus preferencias y no es que Murat quiera reelegirse, sino que es cuestión de cuadros y generaciones.
En este sentido Salomón reiteró que no se quedará con los brazos cruzados por lo que se llegará a los tribunales, pues no permitirá que el presunto fraude mencionado cometido en la administración de Murat Hinojosa a través del colombiano, Óscar Salcedo González, quien hizo licitaciones directas con cinco empresas constructoras en la ilegalidad quede impune.
Por supuesto que todo resultó un presunto fraude, poro se harán las investigaciones para deslindar responsabilidades en contra del colombiano y por supuesto que afectará políticamente al senador Murat, pero eso no importa, dijo el gobernador Salomón, quien en mas de una veintena de veces ha denunciado a su antecesor de haberle heredado un Estado endeudado y por supuesto con finanzas desfalcadas.
Ojalá que las investigaciones lleguen a surtir efectos y se proceda contra los que resulten culpables como actores materiales e intelectuales o nada más se trata de un escaparate político en vías de la preservación del poder, que sin duda afecta la estabilidad política de la entidad oaxaqueña que en los últimos sexenios ha sido saqueada por los gobiernos corruptos.
No obstante, la guerra continua entre Salomón y Murat, pues, se hacen sombras y contrapesos, todo por el celo político y la ambición del poder y el dinero, que los lleva a un estado de odio y rencor en detrimento del progreso de esta entidad marcada con altos índices de pobreza y marginación-
Mientras el exgobernador Alejandro Murat dejó una deuda acumulada de 25 mil millones de pesos por lo que dejó a los oaxaqueños con un pasivo histórico, que pagarán en 20 años aun en detrimento de su bienestar social, pero también, el gobernador actual debe echar sus barbas a remojar, pues, no está libre de incurrir en la misma corrupción, ya que se ve que no aplica el programa de austeridad republicana y por tanto, gasta a manos llenas en las campañas electorales.
