¡Auxilio!

Eso claman las comunidades de la Sierra Sur de Oaxaca que han perdido absolutamente todo y que, dada la desaparición del FONDEN gracias a los votos de los oaxaqueños en en Senado de la República Salomón Jara, Susana Harp y Raúl Bolaños Cacho Cué, la ayuda para la reapertura de caminos, ha llegado a cuentagotas.
Como lo escribí en columnas pasadas, cuando gobernó el PRIAN, los puentes aéreos se construían máximo 48 horas después de ocurrido el imponderable, ahora con la cuatrtoté, ha pasado semana y media y aún hay comunidades incomunicadas.
Hasta 12 días después, al peje se le ocurre venir a Oaxaca a supervisar la ayuda a damnificados, una ayuda que debió llegar mucho antes, pero, como ya no hay elecciones, como su corcholata aquí ya ganó, pues ya lo le importa tanto que esas comunidades que en su totalidad votaron por él en 2018, tengan respuesta del gobierno federal.
Es la sociedad civil organizada la que está llevando ayuda. En Pluma Hidalgo por ejemplo aún hay comunidades sin luz eléctrica porque las camionetas de la Comisión Federal de Electricidad no pueden pasar a donde se encuentran los transformadores. Hace falta agua potable, alimentos no perecederos, medicinas, ropa y muchas otras necesidades que están padeciendo desde hace 12 días.
Y lo pero está por venir, toda vez que Ágatha es el primer huracán que se ha formado y, con una fuerza devastadora arrasó con la costa y la Sierra Sur, pero en ciernes hay otros monstruos que se están formando tanto en el atlántico como en el pacífico: Blas, ya se asoma con bandas nubosas causando provocando que llueva sobre mojado en las serranías oaxaqueñas.
Me pongo a pensar mucho en mis paisanos que aún no se recuperan porque la ayuda aún no llega; me pongo a pensar en esos brigadistas de la Cruz Roja que están yendo a las comunidades a pie porque no hay caminos para auxiliar a los heridos, me pongo a pensar en las personas que se quedaron sin nada y también en la indolencia de un gobierno federal que solo le interesa el pueblo cuando hay elecciones.
Otros siniestros están por venir y la situación en las serranías de Oaxaca puede ponerse crítica, por eso debemos estar preparados dado que la prevención es la única arma que tenemos para mitigar los embates de los meteoros, hay que ser concientiza que NO CONTAMOS con la ayuda federal porque López desapareció no solo el FONDEN, sino todos los fideicomisos relacionados con los desastres naturales.
Antes de que otro huracán -y va a haber varios- impacte la costa y las serranías de Oaxaca, debemos estar precavidos y alejarnos de las zonas de potencial peligro como las riberas de los ríos o las zonas inestables de las montañas que puedan derrumbarse, debemos de preparar albergues para que las personas no corran peligro en sus viviendas, tenemos que prevenirnos con agua embotellada y alimentos no perecederos.
Lo reitero, NO CONTAMOS con el gobierno federal indolente que a 12 días de Ágatha no se ha parado en las comunidades. A todos los chairos les puedo decir que, con todo y lo que se dice de Enrique Peña Nieto, él no tardo ni 48 horas en estar presente en la zona del terremoto en el Istmo de Tehuantepec y desplegó a todo su gabinete para que se fuera a vivir literalmente a esa región para atender y ayudar a los miles de damnificados.
Han pasado 12 días de la desgracia donde 13 personas perdieron la vida y han decenas de desaparecidos y apenas ayer, el peje hizo presencia y sólo presencia porque hasta el momento la ayuda no ha fluido como en las épocas del PRIAN. López le está quedando a deber a Oaxaca porque su presencia es tardía y no ha desplegado toda la fuerza del estado para ayudar a los damnificados.
Tampoco tiene delineado un plan para resarcir el daño que Ágatha causó a las plantaciones de café. Ahí en Pluma Hidalgo hay 101 fincas cafetaleras que dependen casi exclusivamente de sus cosechas y hoy lo han perdido todo, pero también en San Agustín Loxicha, en San Pedro Cafetitlán, San Mateo Piñas, Cadelaria, la Galera y muchas más que perdieron la cosecha de unos de los mejores cafés del mundo.
