CARMELITA Y ESCARRAGA
Por: Carlos CASTELLANOS ALCÁZAR

“Bolas del pasado”
¿Realmente el PRI en Oaxaca es una alternativa opositora al régimen morenista o simplemente es una pieza monótona oxidada que acabará con el priismo en esta entidad?, que de hecho ya está fundido y en el ocaso, solo se espera una conjura para volver en sí.
Un partido sin militancia- sin proyectos de la dirigencia estatal y nacional- hacen del priismo en Oaxaca una liza inerme sin representación en los cargos de elección popular, solo con una diputación plurinominal- y es todo, luego de las renuncias de los actores políticos al PRI para militar en MORENA por intereses mezquinos y por encubrirse de sus actos de corrupción en los cargos públicos y de elección popular.
Será la presidenta del Comité Estatal del PRI y el delegado nacional, Carmela Ricárdez Vela y Heliodoro Díaz Escárraga- los mesías, en declive de su “carrera política” sin más fuerzas ni talento, mucho menos enjundia- los que resuciten al cadáver partidista o solo actúan por inercia en espera de cosechar algunas canonjías que puedan sustraer como leales mercenarios al subsidio de los 3 millones 694 mil 581 pesos que reciben de la federación mensualmente.
Se ve imposible que los dirigentes citados den un golpe de timón para levantar al otrora PRI- siendo elementos contaminados- tomando en cuenta que Carmelita como se le conoce en el argot político, quien ha estado en la dirigencia por tres ocasiones y asimismo- el delegado con antecedentes obnubilados, controvertido y polémico, compatible con la dinastía muratista, ambos- ya bailaron en los tiempos de la fronda priista con cargos políticos y administrativos, ahora que se sienten- ya se les acabó la cuerda.
Los dos mencionados en sus tiempos de pompa política fueron muy solicitados, eso en el viejo PRI, fueron de empuje, ahora- ya no soplan, sus tiempos pasaron, ya no representan dignamente al tricolor, menos ahora, que está en severa crisis a punto de desaparecer por sus actos de corrupción y su hegemonía con más de siete décadas en el gobierno- le quedó el estigma de villano oxidado en la corrupción- por lo que ya no tiene cabida en lo que fue su militancia, solo los masquistas.
La corrupción y el caciquismo priista viene desde arriba, de la cúpula nacional, su dirigente, Alejandro Moreno Cárdenas es el ejemplo claro, al reformar los estatutos del partido para reelegirse por tecera vez- hasta el año 2028, lo que provocó el rechazo rotundo de la militancia a nivel nacional, motivo que dio lugar a una desbandada de priistas, la mayoría se fueron a MORENA.
Se siguen dando los mismos vicios, actos de corrupción, fraudes, imposiciones, ahora el PRI es peor, todos van por las migajas y por supuesto por la regalías, subsidios y las curules plurinominales en los cargos de elección popular, que quedan en manos de los cacicazgos en las dirigencias del partido, pues todo lo ven con carácter de lucro, chantaje y mercenarismo.
En Oaxaca, la situación es tanto peor- el expresidente estatal del PRI, Javier Casique, hasta el apellido lo delata, un poblano que hizo de la suyas, se auto impuso como diputado plurinominal en el Congreso de Oaxaca, lo mismo- que se espera de la «genial» carmelita y Heliodoro- impuestos por el Comité Nacional del PRI, por Alito Moreno- en la privacidad, pues se trató de un albazo, un nombramiento antidemocrático, impúdico y bochornoso.
No se tomó en cuenta a la militancia priista oaxaqueña, violando los derechos de los líderes naturales en pleno ejercicio de sus facultades políticas, todo fue en lo oscurito, no obstante- que los dirigentes citados son “bolas del pasado”, esto causó la indiferencia de la militancia decepcionada- que por dichos atropellos cerraron su vigencia al no aceptar más corrupción.
El fenómeno social persiste, las desbandadas de los priistas no tienen fin, por lo regular se atrincheran en las huestes de MORENA, si el ahora, exgobernador de Oaxaca, Alejandro Mutar Hinojosa, con las siglas del PRI, renunció al tricolor para militar en MORENA, ahora- senador por la guinda para protegerse de los fraudes y abusos de poder que cometió en el ejercicio de su mandato, asi- como él- han desertado diputados locales, federales y presidentes municipales.
Por supuesto qe Carmelita y Heliodoro están en un desierto político- naufragando en un partido sin militancia, sin protagonistas, actores, ni elementos- que dignifiquen al triclor. No hay alternativas de competitividad y en consecuencia en Oaxaca ya está conformado el PRI- MORENA (PRIMOR), más de lo mismo- tan malo el pinto como el colorado.
