ARENA POLÍTICA

DEMOCRACIA SINDICAL

Por: Carlos CASTELLANOS ALCÁZAR

Es la hora de los trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado, ahora o nunca- es el momento de liberarse de sus liderazgos- que por décadas han hecho de la corrupción un templo de ingratitudes, deslealtades y traiciones en contra del gremio, que se ve sometido a los improperios de sus nefastos representantes que derivan en bajos niveles de bienestar de sus representados.

Es la hora de elegir a los representantes sindicales, acudir a las urnas, emitir el voto con plena libertad sin condiciones, sin sobornos, evitar el abstencionismo y la compra de conciencias, vigilar los cómputos y resultados finales, evitar la violencia y acudir a los tribunales laborales en apego al derecho, que no se descarta por la incidencia del fraude electoral auspiciado por los dirigentes en turno- que tratan de imponer a sus sucesores. 

La elección de los representantes sindicales realizada el 10 de diciembre del presente año es la oportunidad para que los trabajadores elijan a sus dirigentes con mayor idoneidad y nuevos principios democráticos en aras de un sindicato que vaya por la democracia, las libertades, la identidad y la libre participación de los sindicalizados en pro del bienestar laboral. 

Por supuesto-  que los servidores de la administración pública es tan importante para sacar adelante los proyectos como auxiliares de los Poderes del Estado sin embargo- no se les ha hecho justicia laboral, salarial y prestaciones sociales, pues aún viven en limitaciones- no obstante, están bajo la opresión, traición y entreguismo de sus dirigentes sindicales- que ostentan un sindicato mediocre y agachado a los vaivenes de las ínfulas del gobierno- a lo que se suman los intereses mezquinos de los seudo líderes que se olvidan de sus funciones- mediatizando las demandas laborales  de los agremiados.

El Sindicato de los Trabajadores de los Poderes del Estado e Instituciones Descentralizadas de Carácter Estatal de Oaxaca (STPEIDCEO)- hasta las siglas están enredadas- está en severa crisis por la falta de liderazgos, en estas condiciones  participan en la elección de la dirigencia- las planillas- Rosa y la Blanca, la primera representa la misma tónica y el continuismo tradicional del sindicalismo de antaño apegado a los flujos de más de lo mismo- y la segunda es la opositora que va por la democracia y las libertades del gremio en aras de mejores conquistas sindicales y el rescate de los derechos perdidos por la entrega de los sempiternos líderes de pacotilla- es la que denuncia la corrupción, los fraudes, los abusos y la impunidad de los seudo líderes venales.

Este sindicato es uno de los más renuentes por la insidia de sus  “apóstoles” que pregonan la democracia y nuevos esquemas de un sindicalismo renovador, pero no, porque todo es cinismo- sujetos a las ligaduras de su mecenas, citan a Juan Rosas Herrera, exdirigente del gremio- tan conocido por sus habilidades retrogradas como el mesías de la planilla Rosa- y bien dicen que tiene el control absoluto del proceso electoral, pues tiene en su poder las  comisiones encargadas de la elección, por lo que no se hacen esperar las protestas de los defraudados, pues las maniobras, manipuleos y presuntos fraudes están la orden del día, muy socorridas y voluntariosas- que se ventilarán en el computo final, lo que si- ya hay un clima de expectación y suspicacias que llegarán a las instancias de los tribunales laborales.

Cierto- que hay una gama de corrupción y fraudes en los dirigentes “charros” que empañan a dicho sindicato con una serie de aberraciones como son la venta de plazas, categorías, tráfico de influencias, complicidades, contubernios, traiciones, impunidad y deslealtades al gremio- pero además no hay transparencia en el uso de los recursos del Estado y en el manejo de las cuotas sindicales, pues nunca rinden cuentas.

Se requiere una reforma de la estructura sindical- que implica una revisión y actualización de los estatutos, principios, conceptos democráticos y mandos orgánicos que permitan la participación libre e independiente de los sindicalizados, es decir- una nueva vida sindical en la que se premie la honestidad, honradez- la moral, autonomía, la calidad humana y el compromiso con el gremio para rechazar la mano negra de los actores políticos ajenos  a los trabajadores del Estado.

carloscastellanos52@hotmail.com

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