EL PODER Y EL DELIRIO: KRAUZE
Por:Francisco Alejandro LEYVA AGUILAR

Creo que ya les platiqué de un encuentro que tuve con unos amigos venezolanos aquí en la verde Antequera hace ya algunas semanas y les comenté que inevitablemente tocamos el tema de las elecciones presidenciales, del resultado y de lo que nos espera en México. Para ellos, los mexicanos cometimos un gravísimo error.
Mis amigos me explicaron que lo primero que hizo Hugo Chávez, fue fundir al sistema judicial venezolano para, luego con la ley en la mano, asesinar, desaparecer, encarcelar o acotar a toda clase de oposición que hubiese. Es trascendental -me dijeron- que la Reforma al Poder Judicial no pase… y sin embargo ya sucedió.
Mientras platicaba con ellos, me vino a la memoria un libro que escribió una mente preclara de la literatura mexicana, el maestro Enrique Krauze sobre la dictadura de Hugo Chávez titulada “El Poder y el Delirio” de Tus Quets editado por primera vez en noviembre de 2008, en pleno apogeo bolivariano en Venezuela.
Los venezolanos con los que me reuní, me explicaban que su país, de la noche al mañana, se llenó de ciudadanos cubanos, principalmente médicos y enfermeras que llegaron a las barriadas a darles ayuda sanitaria y montar sus módulos, pero en realidad fueron a adoctrinarlos.
“Los cubanos son malas personas, son como una plaga que llega a consumirlo todo y les lavaron la cabeza a nuestros compatriotas, para decirles que compartir todo, está bien y es parte del humanismo bolivariano que predica el régimen”, para ellos, la llegada de los cubanos a Venezuela marcó un antes y un después en la realidad histórica de ese país.
“En Venezuela y en Caracas principalmente, los pisos más altos de los edificios son los que tienen más plusvalía y esos, el régimen comenzó a expropiarlos, los que pudieron quedare con algunas propiedades, tuvieron que conformarse con los pisos de abajo, pero el problema comenzó cuando parias, incluso delincuentes y asesinos, comenzaron a ocupar los pisos superiores de los edificios, a ellos, el sistema les dio esos departamentos para vivir”, me explicaron mis amigos.
“Fue una manera de controlar absolutamente todo porque los delincuentes de los departamentos de arriba de los edificios, daban cuenta al sistema de todo lo que hacían los dueños de los departamentos de abajo en cada edificio. Fue un sistema de control absoluto porque no podías hablar mal del sistema sin que irremediablemente se enteraran”.
Y ¿cómo comenzó este control?, bueno no fue un invento del régimen bolivariano de Chávez, más bien sus inventores fuero justamente los cubanos que, en toda la isla implementaron sus misiones. Justo la misión era organizar a las barriadas y enseñarles que todo aquél que estuviese en contra de Fidel, era un traidor y debía ser denunciado.
Voy a transcribirles un párrafo de “El poder y el Delirio”, que está en el capítulo II llamado “diagnóstico de las misiones”, página 85. En ese apartado, Krauze entrevista a Isabel Pereyra, en ese entonces, Directora de Análisis y Políticas Públicas del CEDICE: las misiones “fueron concebidas como acciones clientelares populistas, misiones compa votos apoyadas en una excelente estrategia publicitaria”.
“Todo ha sido un fracaso. El personal venido de Cuba en su gran mayoría carecía de preparación, desconocían la farmacopea de uso corriente en nuestro país y fueron abandonados en medio de los barrios pobres. La gente comenzó a apodar a ese personal cubano como -LOS DOCTORE PASTILLA-, alegaban que siempre recetaban lo mismo para cualquier tipo de dolencia”, Chávez en vez de modernizar y actualizar su sistema de salud, desmanteló el que había para crear los módulos sanitarios con personal cubano ¿les suena a algo parecido?.
Lo traigo a colación porque el último reporte de Prisoners Defenders, una ONG con sede en España, titulado “LA VERDAD MILITAR DETRAS DE LAS MISIONES MÉDICAS CUBANAS EN MÉXICO, dio a conocer el perfil de los “médicos” cubanos que llegaron al país en el sexenio de López Obrador, cuando comenzó la debacle del sistema de salud. En dicho informe la ONG señala que un gran número de los médicos, son MILITARES Y MIEMBROS DE LA INTELIGENCIA DE LA ISLA Y ADEMÁS QUE NO TIENEN ESPECIALIZACIÓN MÉDICA, algunos de ellos apenas y recibieron unos meses de instrucción para aliviar algunas enfermedades.
Si cualquiera de ustedes ciudadanos mexicanos, platicara con un venezolano que vivió la transición de la democracia a la dictadura en Venezuela, estaría viendo una película del futuro de nuestro país con algunas variantes pero lo mismo. La pregunta es entonces ¿lo vamos a permitir?
Viene a bien cerrar la columna con la misma cita con la que comienza el libro de Krauze, pronunciada por Simón Bolívar en su discurso en Angostura que dice: “La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos (…) un justo celo es la garantía de la libertad republicana y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande PERPETUAMENTE”.
