
Qué tan perdido se sentirá don López que ayer por la mañana, reconoció abiertamente, sin medias tintas y sin ningún escrúpulo político que si, que efectivamente se mete en las elecciones, que lo seguirá haciendo y que no se va a callar, ¡que tal!.
De esta manera, amlo es un delincuente confeso porque el artículo 134 constitucional prohíbe a los funcionarios intervenir en los procesos electorales, o ¿será que piense que ahí no aplica lo de cuidar la investidura presidencial?
Mejor dicho, sí lo sabe y no le importa.
El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), tiene materia suficiente para investigar el actuar y del decir del “presidente”, así en minúsculas y entre comillas, aunque es una certeza matemática que no lo hará puesto que es un poder sojuzgado al ejecutivo.
Utilizar a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y a su siervo Santiago Nieto para investigar y presionar a sus adversarios pollitos, es equiparable al fascismo de Mussolini o al nazismo de Hitler y son prácticas perversas que no podemos permitir en nuestro país.
La naciente democracia mexicana, probada ya en las elecciones de 2000, 2012 y 2018 donde el árbitro electoral -y no el “pueblo sabio”- garantizó la alternancia de poderes de centro izquierda a la derecha, de esta al neoliberalismo y de éste a la izquierda ortodoxa, todo eso en paz, tiene hoy una prueba de fuego ante los ataques constantes y poco consistentes del peje.
Todos los órganos autónomos, emanados de esa democracia recién nacida como el Instituto de Acceso a la Información Pública, el de la Competitividad y varios otros que el anciano de Macuspana no controla, son blanco de acusaciones, descalificaciones y busca afanosamente su desaparición porque lo que desea es el control y concentración total del poder en su persona.
Por eso le incomoda tanto el INE porque sabe que es un árbitro imparcial, que no se va a prestar a sus chantajes y que no va a permitir la intromisión del presidencialismo autoritario para favorecer a su engendro de partido que nomás no levanta en las encuestas rumbo a la elección del seis de junio.
Hasta los pobres se han dado cuenta que en esta transformación de cuarta, se esfumaron apoyos como los comedores comunitarios, las estancias infantiles, los apoyos a las madres solteras, PROSPERA, PROCAMPO, apoyos a los pescadores, a los campesinos con fertilizantes; ha subido el precio de la gasolina, del gas doméstico, de la energía eléctrica, de la leche, los huevos, la iconográfica tortilla, del tomate, cebolla y en en toda la canasta básica.
Todo eso ha sumado a 10 millones de personas más en la pobreza, incluso alimentaria.
El país es un desastre y por eso los números en sus propias encuestas no le cuadran, tan no son de su agrado que se entromete, arremete, se involucra, participa en las elecciones y eso es un delito federal que debe ser castigado con cárcel, las mañaneras tienen dos vertiente: la promoción del voto al través de la publicidad de los “logros” del gobierno y el ataque sistemático a los adversarios políticos y al árbitro electoral.
Por eso ataca, por eso descalifica, por eso trasgrede la ley y además lanza una afrenta a la autoridad diciendo que lo hace y lo seguirá haciendo porque justamente no le importa respetar la ley y por eso, si no puede ganar y así será, lanzará el discurso de fraude electoral igual que en 2006, sin respetar la decisión popular.
Es muy importante entonces quitarle la mayoría en el Congreso Federal para que de una vez por todas, respete a la constitución y le amarremos las manos al tirano.
