GUELAGUETZA ¿CULTURA O ESCAPARATE POLÍTICO?
Por: Mario CASTELLANOS ALCAZAR

Existe la disyuntiva de lo que realmente es la celebración de la Guelaguetza de los 2 Lunes del Cerro en Oaxaca: ¿cultura o escaparate político?
De hecho, debe ser cultura al cien por ciento, pero no es así- el gobierno priista de Oaxaca, funcionarios y políticos marrulleros, la toman como bandera política para lograr sus intereses partidistas, pero eso no es todo, también la Guelaguetza es fraude y corrupción.
Más ahora, que estamos en el año de Hidalgo- y por consiguiente, el actual gobierno estatal, termina su mandato sexenal el último día de noviembre del presente año, por lo que la fiesta de los oaxaqueños no debe quedar desapercibida, luego de 2 años de no celebrarse.
Se ha desvirtuado el folclor oaxaqueño, sus sones, jarabes, chilenas, fandangos y costumbres, hasta los atuendos, que ya no son los originales. Todo es sofisticado, casi nada es natural, hasta el maquillaje, cuando debería ser inalterable.
Es peor, el gobierno y políticos, utilizan la presentación de la fiesta de los oaxaqueños para sus relaciones políticas, posar en las fotografías, promoverse a puestos de elección popular, o para buscar una diputación, senaduría o la presidencia de México, así, todo es política y en el peor de los casos es grilla barata.
Así, no hay peor lucha que la que no se hace; el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa (PRI) es un promotor a ultranza de la Guelaguetza 2022, pese la gravedad de la pandemia del Covid- 19, la publicidad es desmedida en medios impresos nacionales, la televisión y medios digitales.
Algo tiene la Guelaguetza de política. El gobernador Murat, se está promocionando a lo grande para lograr la candidatura del PRI a la presidencia de México. Ya llevó la Guelaguetza a Estados Unidos y a la ciudad de México- y se promociona en revistas, televisión y medios impresos nacionales. La Guelaguetza es una de sus banderas.
Van dos años- 2020 y 2021, que por motivos de la pandemia se suspendieron las festividades de los Lunes del Cerro, hasta este 2022, nuevamente se realizará para beneplácito de propios y extraños.
Mientras tanto, los reflectores están en Oaxaca- en la Guelaguetza, en la cultura oaxaqueña, sin entender las influencias y abusos de poder de las instituciones encargadas del folclor oaxaqueño.
Hay opacidad en la Secretaría de Turismo del Gobierno Estatal; el titular de esta institución Juan Carlos Rivera Castellanos, quien mueve los hilos, no para respetar los usos, costumbres y tradiciones, ni la originalidad de la Guelaguetza, eso no le importa, solo se encarga de la comercialización del festival, el fraude y la corrupción.
De la venta de boletos- y por supuesto, se presume que está involucrado en la reventa del boletaje en contubernio con los defraudadores, en plataformas digitales fraudulentas, a costos elevados, hasta por 30 mil o 40 mil pesos por boleto, sí, el costo oficial es de los mil hasta mil 475 pesos.
El Secretario de Turismo, dice que no, él no está involucrado en dicho fraude- y que se van a hacer las investigaciones para proceder en contra de los defraudadores, sin embargo, esta denuncia nadie la para, ya se hizo viral, incluso a nivel internacional, pero no hay una explicación técnica de Juan Carlos Rivera Castellanos, quien sigue siendo el principal sospechoso.
El problema de reventa de los boletos, no es nuevo, ya ha sucedido con el mismo Secretario de Turismo, sin embargo, sigue en el mismo fraude, sin enmienda alguna- y, por tanto, en la Guelaguetza 2022, la situación de lucro es mayor porque estamos en el año de Hidalgo, ya que el último día de noviembre del presente año, termina su mandato el gobierno estatal- y entra el nuevo de extracción morenista.
