¡JUSTICIA, JUSTICIA, JUSTICIA!
Por: Carlos CASTELLANOS ALCÁZAR
Justicia social es la demanda, el reclamo, la irritación, el enojo, la petición de los demandantes, la justicia que nunca llega, ni en el pasado, ni en el gobierno de la cuarta transformación, la 4T, que ostenta MORENA, ante las injusticias, el abuso de autoridad, la violencia, la impunidad, los atracos y la discriminación que se da en Oaxaca, un Estado donde la corrupción reina con la complicidad oficial.
Casos que dejan en evidencia la nula aplicación de la justicia: la golpiza- que el presidente municipal de San Pedro Ixtlahuaca y senador suplente de la senadora oaxaqueña, Laura Estrada Mauro- por el PT- Roberto Pérez Delgado, propinó a una mujer indígena por defender sus derechos, la zurra que la diputada federal suplente- de MORENA, Marielena Ríos Ortiz dio a Andrea Monserrat, la desaparición de la defensora de los derechos humanos, Sandra Domínguez, la sospechosa libertad de la expresidenta municipal de Telixtlahuaca, Lizbeth Victoria Huerta- prisionera, implicada por la desaparición de activista, Claudia Uruchurtu.
La aplicación de la justicia en apego al Estado de Derecho está en tela de duda en los casos más deleznables- que han ocurrido en esta entidad en el fin de año, que se han hecho viral en los medios de comunicación, por cierto- condenables, porque han llegado al extremo de la violencia en contra de los derechos humanos con poca posibilidad de justicia; hay incertidumbre e irritación de la sociedad oaxaqueña.
El caso del presidente municipal Roberto Pérez Delgado, quien con sus guardias golpearon a una mujer- está tomando tintes políticos por el “poder” que tiene al ser senador suplente de Laura Estrada Mauro, aspirante a la gubernatura de Oaxaca, quien mete las manos al fuego por su compañero de fórmula pese a que el gobernador Salomón Jara Cruz se pronunció por la separación del cargo del munícipe ante las presiones de los defensores de los derechos humanos, el colectivo de mujeres y la sociedad en general.
Por su parte, Marielena Ríos Ortiz, la saxofonista- diputada federal suplente de MORENA- armó tremendo escándalo en un hospital privado en donde recibía atención médica su agresor, exdiputado priista, Juan Antonio Rivera Carrizal en prisión porque fue trasladado al nosocomio sin ser notificada por la autoridad correspondiente, aquí, con su hermana, Silvia, golpearon hasta rasgarle su vestidura, a Andrea Monserrat.
Marielena fue agredida en septiembre del año 2019 por los enviados de Juan Antonio Rivera Carrizal, preso por intento de feminicidio como autor intelectual, que le rociaron ácido en la cara que quedó deformada- caso- también- politizado por lo que ha tomado tintes de revanchismo y la complicidad de los impartidores de la justicia.
Asimismo, la desaparición de la defensora de los derechos humanos, Sandra Domínguez. Hace dos meses, la exoneración de la expresidenta municipal de Telixtlahuaca, Lizbeth Victoria Huerta- militante de MORENA- presa por tres años- implicada en la desaparición de la activista, Claudia Uruchurtu, en marzo del 2021, causó expectación; se presume que su libertad se debe a un acuerdo político.
A estos casos se incluye el decreto de la cancelación de mil 300 plazas a iniciativa del gobierno estatal, que dio lugar a sendas manifestaciones de la burocracia por violación de sus derechos laborales, lo que dio lugar a una revisión de los derechos de los despedidos que están recuperando sus bases, tras un atentado a los trabajadores, motivo de una injusticia que será resuelta por los tribunales.
¡Justicia, justicia, justicia! es el clamor del pueblo, justicia que no llega, no se ve, no se aplica, no hay imparcialidad, no hay, no hay, no hay. La impunidad es común, los actos impúdicos siguen la señal de la corrupción, todo se politiza, así, la violencia y el alto índice de criminalidad se minimiza mientras las protestas de los demandantes se adueñan de las calles, plazas, carreteras, toma de instituciones y la retención de funcionarios neófitos en la solución de los conflictos.
carloscastellanos52@hotmail.com
