LA SEGEGO PACIFICA A TEXTITLAN
Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR
La más reciente acción de la Secretaría General del Gobierno del Estado de Oaxaca (SEGEGO) es el restablecimiento de la paz y estabilidad de la Sierra Sur de esta entidad.
El Secretario General de la SEGEGO, Francisco García López, puso en marcha los operativos de seguridad para entablar el diálogo entre las comunidades de Santiago Textitlán, Santiago Sochiltepec y Río Santiago en donde estalló la violencia el 13 de mayo del presente año por la disputa de los recursos económicos de las partidas 28 y 33.
Dos patrullas de la Policía Estatal quemadas, casas incendiadas, robos y asaltos con armas de fuego de alto calibre y policías emboscados, sin daños personales, es el resultado de los grupos en pugna de la Sierra Sur de Oaxaca.

Se instalaron mesas de trabajo y solución del conflicto político social y, asimismo, se desplegó un contingente de policías estatales, a la vez, la Fiscalía General de Justicia inició las investigaciones- y por supuesto, una carpeta de investigación para proceder legalmente, así, restablecer la seguridad y estabilidad.
Son problemas políticos- sociales, que tienen que ver mucho con la participación, la voluntad y cumplimiento de la ley, de las comunidades en conflicto, muchas veces ajenas, si los incitadores son grupos delincuenciales, que arman a los pobladores para estallar la violencia.
De qué, sirve, que el gobierno resuelva los problemas y presta atención a las demandas políticas sociales, apagando fuegos de violencia, si, las comunidades y autoridades municipales no coadyuvan en la solución de los rezagos. Y por supuesto, que hay minutas y pactos de civilidad, paz y estabilidad, si, vuelven a reincidir en los actos vandálicos.
Tal es el caso de estas comunidades de la Sierra Sur de Oaxaca en donde la agencia municipal de Santiago Sochiltepec, amaga con la violencia para exigir los recursos económicos del ramo 28 y 33, que le corresponde entregar el municipio de Santiago Textitlán.
Por este motivo, habitantes de Santiago Sochiltepec, emprendieron una ola de violencia y provocación al gobierno. Quemaron casas humildes de habitantes de Río Santiago, asimismo, los despojaron de sus pertenencias, a la vez que emboscaron a una partida de policías estatales, pero no solo eso, también quemaron dos patrullas de dicha corporación. No hubo desgracias personales.
Son actos reprobables que se deben castigar conforme a le ley para que no cunda el mal ejemplo – y se propague la violencia, más si se trata de la intromisión de células del crimen organizado o bandas delincuenciales, que se aprovechan de la humildad de las comunidades marginadas para confrontar a la ciudadanía con el gobierno en este tiempo de crisis social y política.
Ya lo dijo el Secretario de Seguridad Pública, Heliódoro Díaz Escárraga, que no se descartan intereses ajenos de las comunidades de la Sierra Sur de Oaxaca, que si bien, existen problemas, que el gobierno resuelve con diálogo, se deduce que hay otro tipo de intereses, auspiciados por bandas delincuenciales que aprovechan la situación de marginación de los pobladores para confrontarlos con el fin de seguir operando al margen de la ley.
Y ciertamente, así es, más en esta temporada del proceso electoral para elegir el 6 de junio del presente año a diputados federales, locales y 153 autoridades municipales, es cuando surgen los grupos opositores y hasta las organizaciones criminales que tratan de manipular o imponer, algunas veces, a candidatos a los cargos de elección popular.
En Oaxaca, la situación está muy complicada, que se agudiza por las elecciones; de por sí, esta entidad es una de las tres con mayor violencia electoral, entre Guerrero y Chiapas.
Apenas, el 19 de mayo, encapuchados balacearon la camioneta del candidato del PRI a la presidencia municipal de Mariscala de Juárez, Jairo Hernández Sánchez, quien salió ileso, pero su hija, Natalia Hernández, menor de edad,
Asimismo, el candidato del Partido del Trabajo (PT) a la presidencia municipal de Juchitán de Zaragoza, Emilio Montero Pérez- (tránsfuga), quien va por la reelección, actualmente presidente de este mismo municipio- por MORENA, está siendo víctima de amenazas de muerte, por lo que pidió oficialmente la intervención del Gobierno Federal y el Estatal para que le brinden seguridad. Teme por su vida.
También, en lo que va del año, han sido asesinados, la candidata del Partido Acción Nacional (PAN) a la presidencia municipal de Ocotlán de Morelos, Ivonne Gallegos Carreño y Leonardo Díaz Cruz, (PAN), padre de la presidenta del Comité Estatal del PAN, Natividad Díaz Jiménez- y actual diputada federal por este partido.
Por tanto, este proceso electoral, en Oaxaca, es catalogado como el más violento de la historia política electoral y, por consiguiente, que tiene en jaque al Gobierno Federal y al Estatal, que están haciendo castillos para calmar esa incitación con miras a garantizar elecciones sin más violencia.
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