LA TRAGEDIA DE MORENA
Por: Carlos CASTELLANOS ALCÁZAR
ANTONINO CRIMINAL

Esta es la tragedia imprudente en la que perdieron la vida 18 simpatizantes del Partido de Regeneración Nacional (MORENA)- en Oaxaca- que pudo ser evitada, sino- fuera por el manoseo de la política partidista- que utiliza el acarreo de sus militantes para asistir a los mítines y actos proselitistas- la mayoría de las veces con argucias, presiones-promesas, amenazas de suspenderles sus derechos, marginarlos de sus prerrogativas, hasta excluirlos de los programas sociales.
Fue un acontecimiento inesperado- lo sucedido el día lunes 10 de marzo del presente año cuando los militantes de la guinda regresaban a bordo de un autobús desvencijado, no apto para el servicio del transporte, ahí venían, en cupo lleno, quienes habían asistido al acto político convocado por la presidenta, Claudia Sheinbaum en el zócalo de la ciudad de México en donde informó sobre la situación de los aranceles que trata de imponer el gobierno de EUA a los productos que este país exporta al país del norte.
Todos los caídos son oaxaqueños de la región del Istmo de Tehuantepec, que por su puesto no fueron por su cuenta- ni por ser políticos o activistas; se trata de hombres y mujeres inducidos e incitados a participar en los eventos partidistas, estas son persona muy humildes y falta de conocimientos, pues la mayoría no tienen la capacidad, apenas saben deletrear y garabatear sus nombres, de baja cultura, salvo excepciones.
Son manipulados a cambio de víveres, transporte y un apoyo económico entre 200 y 500 pesos- enganchados por su representantes populares- diputados y senadores- que los utilizan como carne de cañón.
Esta vez, las condiciones les fueron adversas, al volcarse el destartalado autobús, que se quedó sin frenos- a su regreso de la capital del país en un trágico accidente en la supercarretera Mitla- Tehuantepec, del Estado de Oaxaca- casi llegando a su destino con un saldo preliminar de 28 muertes hasta la entrega de esta columna periodística, lo que causó gran consternación, pues se considera como un genocidio político en el que hay autores intelectuales- que con engaños los llevaron al precipicio de la muerte.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, de inmediato lanzó sus condolencias por los sentidos fallecimientos- y por supuesto- que dará todo el apoyo a los deudos de los sacrificados, pero nada más, pues no anuncio ninguna otra opción- ni responsabilizó a quienes los trasladaron al evento político presidencial.
La responsabilidad y cargos de conciencia son para el senador morenista, Antonino Morales Toledo- de la misma región Istmeña, quien para cubrir su cuota y quedar bien con la señora presidenta, los engatuso perversamente con artificios y demagogia, argumentando que la presencia de los acarreados es de vital importancia para defender la soberanía nacional y por supuesto brindarle todo el apoyo a la presidenta Sheinbaum- pero resulto un acto fúnebre, que debe investigarse jurídicamente para castigar en ley a los responsables.
Solo falta que Antonino, quien por cierto es el presunto sucesor del actual gobernador en la elección del 2028- en precampaña- con el apoyo y la parafernalia del Estado y la anuencia del mimo gobierno estatal, declare que los fallecidos- “son héroes de la libertad- por entregar sus vidas en aras de la soberanía nacional- ante el cinismo de este legislador, que por cierto, no tiene los méritos- ni el tamaño para ejercer el mando del Estado de Oaxaca.
Desde luego- que este desastre humano recae en la moral y en la conciencia de la misma presidenta Sheinbaum, en el gobierno de Oaxaca y en los liderazgos de MORENA- que por sus procedimientos ilegales que rayan en la corrupción- acarrean a los militantes a los actos proselitistas en aras de la democracia, pero no es así, es en aras de la corrupción y actos antidemocráticos, propios de gobiernos populistas y autoritarios- que violan la constitución y la autonomía de los Poderes del Estado para monopolizar el poder en un sistema de tiranías en manos del Ejecutivo.
