10 DE MAYO
Por: Carlos Castellanos Alcázar

Para mi madre Paula Alcázar
Un día inolvidable y reconocimiento a las sublimes madres sin distinción de castas ni privilegios sociales, por igual para todas por naturaleza humana, hoy en su día, reconocidas por su amor inquebrantable a sus hijos sean lo que son o como son porque para ellas no hay hijos perfectos o imperfectos, el amor es incondicional.
Se merecen el respeto, cariño, amor, ternura y admiración, son interminables en sus dones y entregan su corazón, hasta sus vidas por la felicidad de sus hijos a quienes aman por igual, los bendicen y los protegen con el arma de sus sentimientos, lloran cuando los ven sufrir y ríen cuando gozan de felicidad, cuando todos son felices en una familia en armonía se besan al unisonó al ritmo de los buenos sentimientos.
Este día es escogido para celebrar a las madres con amor genuino para pedir perdón si han sido ultrajadas, si se les ha faltado o ignorado.
No hay barreras que impidan decir: «madre te amo con todo mi ser, con todos tus genes que me dieron la vida con el espíritu y la genial sabiduría que me inyectaste en mi torrente sanguínea como la mejor herencia, el tónico de mi existencia»
El 10 de mayo es el día propicio para fundir corazones madres e hijos, aunque el amor, el cariño y el respeto es de todos los días, no importa donde se encuentren, también se venera con el recuerdo, sinceridad y buenas acciones de humildad, sencillez y honorabilidad para poner en alto la memoria de nuestras progenitoras, amar en vida con las palabras y hechos es la premisa inobjetable de los hijos de buenos sentimientos.
Honor y gloria a las madres, hasta pedir perdón porque han sido ultrajadas por los fenómenos sociales de la inseguridad, la violencia, los homicidios dolosos, desapariciones y muchos delitos que repercuten en las progenitoras buscadoras de sus hijos extraviados en poder de la delincuencia que agobia la paz y la estabilidad social.
O porque se violan los derechos humanos en detrimento de la equidad de género y el machismo, que discrimina el valioso papel de las féminas, que son una potencia para el desarrollo humano, por lo que debe haber mayor atención y protección para las generadoras de la humanidad, las que nos dieron la luz de la vida y la esperanza de lograr mejores alternativas y bienestar social.
Abrazos a todas las madrecitas de todos los estratos sociales.
