SUBSIDIO A PARTIDOS. 5 MIL 800 MILLONES DE PESOS
Por: Mario CASTELLANOS ALCAZAR
Ni en la Semana Santa, los partidos políticos y candidatos a puestos de elección popular, entre estos, 6 gubernaturas de igual número de entidades, incluyendo a Oaxaca, no se tientan el alma, ni frenan sus ambiciones, para ellos es igual, siguen en la inmoralidad por la disputa de 5 mil 800 millones de pesos, vía subsidio, a nivel nacional
Para los partidos y sus candidatos todo es negocio, corrupción e impunidad, pues nadie da un paso en falso- y todos los aspirantes a las gubernaturas, presidencias municipales y diputados, en algunas otras entidades, ni en esta Semana Santa, hacen una pausa, un análisis o una reflexión para deponer su grado máximo de corrupción. Se quedan con la mayor parte del subsidio destinado por el Instituto Nacional Electoral, INE.
En Oaxaca se dan los casos más crudos de corrupción y cacicazgo político electoral, en el PRI, se dio más de lo mismo, la imposición del candidato a la gubernatura, Alejandro Avilés Álvarez, en MORENA, Salomón Jara Cruz con problemas de legitimidad y división de las tribus morenistas, aunque tiene el 51 por ciento de las preferencias en su favor, en el PAN, reina el caciquismo político con la candidata, Natividad Díaz Jiménez, quien va por inercia.
En Movimiento Ciudadano (MC) con Alejandra García Morlán, quien se desprendió del PAN, sin presencia alguna, en el Partido Nueva Alianza, va Bersahín López, un joven, orador profesional, quien puede ganar los debates que los candidatos sostendrán próximamente, más no el triunfo electoral, por la poca presencia de su partido.
Al fin, es el dinero destinado de la federación, generado por los impuestos de los contribuyentes. Es el dinero del pueblo, que los partidos y candidatos gastan a manos llenas y sin pudor, pero lo común es que desde las campañas electorales empiezan a succionar el presupuesto o bien, se quedan con una gran tajada.
Los partidos y candidatos del PRI, PAN, PRD, MC, PT, PVEM, entre otros, conocidos como satélites, con pocas esperanzas de ganar, pero sí, es importante participar, cuando menos se quedan con la mochada, es su oportunidad, pues también, perdiendo ganan. Desde aquí empiezan a consumar sus fraudes a cambio de campañas patito.
No devengan sus partidas, no comprueban gastos, tampoco rinden cuentas, ni respetan los topes de campaña. Los más voraces se coluden con empresarios y hasta con la delincuencia organizada para recibir aportaciones sospechosas que terminan en violencia y en crímenes como ha ocurrido en las campañas recientes. Asesinatos hasta de candidatos.
La ambición de los partidos políticos y aspirantes que se disputan el jugoso presupuesto de las campañas se da con mayor agudeza en las 6 entidades en proceso de elección de gobernadores, son, Oaxaca, Aguas Calientes, Durango, Hidalgo, Quintana Roo y Tamaulipas, sin control alguno y con tintes de violencia y violación a la Ley Electoral.
El presupuesto destinado para los procesos electorales del año 2022 es de 5 mil 800 millones de pesos repartidos entre los partidos políticos tradicionales, incluyendo a MORENA, PRI, PAN, PRD, MC, PT y PVEM, que reciben las prerrogativas jamás justificadas, pero con una gran deshonra, que causa el rechazo de la ciudadanía, que ya no tiene confianza en el sistema de partidos.
MORENA, el partido en el poder de la presidencia de México, conocido como de las mayorías por el porcentaje de la votación que tiene y los puestos de elección ganados, recibe mil 835 millones de pesos, PRI, 1.007 millones 866 mil, PAN, 1.028 millones 601 mil, Movimiento Ciudadano (MC),59 millones, Verde Ecologista, 518 millones, PRD, 436 millones y Partido del Trabajo (PT), 417 millones.
Es mucho dinero para el nulo trabajo político electoral que hacen, más bien, no lo devengan, solo causan graves problemas, violencia, desorden, fraudes, impunidad, a la vez, que las campañas se convierten en insultos, enfrentamientos, sin propuestas, plataformas electorales, violación a la Ley Electoral, abusos, imposiciones de candidatos, mucho ruido y nula democracia.
Las campañas se han demeritado, ya no hay credibilidad en los procesos electorales. Los políticos cambian de partido de la noche a la mañana de acuerdo a sus intereses, se convierten en tránsfugas, no se respetan los derechos ciudadanos y se practica la venta de candidaturas, entre otras anomalías.
