EVIEL Y MARIANA TRAIDORES
Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

El priismo oaxaqueño de convicción- porque si los hay- no se hizo esperar en sus manifestaciones de rechazo a los chapulineros tránsfugas, que van de partido en partido, cambiando de color como camaleones- en busca de canonjías- o bien, para tener protección, luego de cometer abusos de poder en los cargos que desempeñaron en su trayectoria política, no respaldados por el PRI, que ha optado por combatir la corrupción.
Buscan cobijo para no ser juzgados por la ley, por qué en el PRI- ya no tienen cabida los gandallas- que hicieron fortunas- pero no importa, nadie es indispensable- se van los malos, pero se quedan los buenos, los que le tienen amor a la camiseta tricolor. Es una forma de depuración y limpieza, pero también, de reestructuración para fortalecer al partido tricolor en una nueva etapa de renovación.
Los traidores son Eviel Pérez Magaña y Mariana Benítez Tiburcio, quienes- al ya no encontrar eco a sus ambiciones, renunciaron al PRI- y se refugiaron en MORENA- en apoyo a la virtual candidata a la presidencia de México, por MORENA, Claudia Sheimbaum, quien anda recorriendo el país para reclutar las sobras de los partidos de la oposición- porque los morenistas no son suficientes para su triunfo electoral.
El partido- MORENA- va a la baja- por los graves errores cometidos por sus dirigentes y por el mismo presidente autoritario, que no dio los resultados esperados, por eso- millones de morenistas buscan otras alternativas de un gobierno, que rescate a país de la ingobernabilidad, violencia, la inseguridad, abusos de poder y violación a los derechos humanos.
Por eso, Claudia está desesperada- recorriendo el país, ya lo hizo en Oaxaca- en donde firmó un Pacto de Unidad y Seguimiento de la 4T- con actores políticos y traidores- como lo hicieron, Eviel Pérez Magaña y Mariana Benítez Tiburcio- en apoyo abierto a Claudia, por cierto- estos recibieron la tunda más cruel de su vida- con rechiflas, mentadas de madre y maldiciones de miles de morenos, que asistieron al acto en el auditorio Guelaguetza- el domingo 24 de septiembre.
No los bajaron de traidores- porque de la noche a la mañana, siendo priistas, se pusieron la camiseta guinda de MORENA- en este caso, pretendiendo- Eviel y Mariana- la senaduría, o una diputación federal- en todo caso, o lo que venga es bueno, sin importar pisotear los derechos de los auténticos morenistas.
De esto, el presidente del Comité Estatal del PRI, en Oaxaca, Javier Villacaña Jiménez- en conferencia de prensa- con el apoyo de la militancia priista de convicción- lanzó el repudio de la militancia en contra del oportunismo, la deslealtad y la traición de los ahora, ex priistas- refugiados en MORENA.
Asimismo, de los ocho presidentes municipales de la oposición- que se sumaron a MORENA- en apoyo a Claudia, entre estos- uno el PRI- el de Tututepec, Jeshuandy Conde Gómez- dijo, que están siendo presionados por el gobierno para que se sumen a MORENA con la amenaza de ser perseguidos políticamente con la aplicación de auditorías y otros delitos prefabricados- o el recorte del presupuesto.
El presidente de la fracción de los diputados priistas, Alejandro Avilés Álvarez, los calificó de traidores- y no tener dignidad para dar un ejemplo a sus hijos. “yo no tendría el valor de llegar a mi casa y me pusieran una T de traidor, acotó el ex candidato del PRI a la gubernatura de Oaxaca.
Se van porque tienen cuentas pendientes derivadas por el abuso del poder- que no es poco en su trayectoria- como funcionarios públicos. Eviel, fue diputado federal, local, senador, presidente de Tuxtepec, presidente estatal del PRI, titular de Desarrollo Social ahora- Bienestar- y director de Obras Públicas en el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz- con las siglas del PRI.
Mariana- diputada plurinominal federal y actualmente local- por el PRI, renunció al partido y se declaró independiente- que por supuesto- es indigno, porque debió haber renunciado la diputación- fue sub procuradora de Asuntos Internacionales y Jurídicos de la Procuraduría General de la República en el gobierno de Enrique Peña Nieto, involucrada en las investigaciones de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa- en defensa y protección del Ejército, argumentando que los militares no tuvieron que ver en este caso, que no, pero sí.
