La hybris presidencial
Por: Alejandro Leyva Aguilar

Me parece que ningún mexicano pensó que López se quedaría quieto después de la megamarcha del domingo trece que le resonó hasta en la chingada. Era obvio que la descalificara, que la minimizara y que sacara su plan B y, como no le resultó ni el segundo plan por inconstitucional, pues ahora anuncia lo que sabe hacer… una marcha.
¡No esperábamos menos del pendenciero de Macuspana!, era lógico y hasta predecible que, sintiendo afectado su ego, reaccionara de la manera más primitiva que hay, “desquitándose” con la misma moneda, con la ley del talión “ojo por ojo, diente por diente”. “Ustedes marcharon, ahora me toca”.
El problema para el peje, es que reaccionar de esa manera tan reptil, en vez de ayudarlo, lo perjudica porque nos muestra al López desnudo ante la realidad, nos lo enseña como el párvulo retardado, pendenciero y gandalla que siempre ha sido, desde que le pegó un balazo por la espalda a su hermano ramón o cuando dejó parapléjico a su amigo ángel, también de un pelotazo por la espalda.
Así es Andrés, él nunca va a pelear de frente, siempre agazapado entre “el pueblo”, siempre agandallándose la razón, siempre echando culpas sin asumir errores, siempre necio, estulto, estúpido, siempre escondido, siempre terco.
Por eso, la marcha que anunció para su “informe”, nació muerta y desacreditada porque ya sabemos los mexicanos que es una marcha convocada desde el poder, con todo el erario de México y de los estados de la república donde gobierna morena para realizarla, con refrescos, tortas, acarreados, dinero en efectivo ¿de a quinientos pesos el apoyo?, con amenazas de quitarles a los beneficiarios, los apoyos del gobierno como bien lo acostumbra el peje y su engendro morena.
Sandra Cuevas, alcaldesa de la delegación Cuauhtémoc por donde pasará la marcha del 27 convocada por el hígado de López, anunció que la va a vigilar y documentará si hay acarreados, si a los que asisten, les ofrecieron dinero, si llegaron en camiones y en cuántos, en fin el peje no la tendrá fácil para disimular el “apoyo” que la gente le brinda.
Claro que los personeros del “presidente” ahora en vez de reducir el numero de manifestantes lo aumentarán, no dirá Claudia y Batres que fueron 12 mil, sino un millón y que no hubo acarreados, que todos llegaron por su propia voluntad y que, “es un honor estar con cobrador”, el rey del cash, -por eso de que les cobra favores-
No obstante y mas allá de los números de las marchas, lo que preocupa es la respuesta a la afectación del ego del “presidente”. No le importa que el domingo 13 hayan marchado miles en defensa del INE, no le preocupa que para la comunidad internacional y para nuestros vecinos los gringos, el INE sea “la piedra angular de la democracia, no le preocupa incluso que gracias a su autoritarismo, la oposición vuelva a unificarse en su contra porque es evidente que ve, en las decisiones infantiles y pendencieras de amlo, un peligro para México.
Y lo es, porque el peje no piensa como estadista… bueno de plano no piensa y al tener estas regresiones, divide, polariza, confronta, expone a México, intensifica el odio dentro y fuera del país, reduce posibilidades, crea incertidumbre, ahuyenta capitales, destroza la economía porque no se pone a pensar en las consecuencias de sus actos, sino solo en su EGO DAÑADO.
López estaba enfermo de soberbia desde antes, pero ahora padece el mal de los ignorantes que llegaron al poder, lo mareó, lo apendejó más de lo que ya era, y eso se nota en sus reacciones: no le importa el INE ni la democracia, no le importa la economía, la seguridad y la salud públicas, tampoco las finanzas y mucho menos los pobres, a él le importa su EGO y el culto al ego es demasiado peligroso en un gobernante.
López está enfermo de Hybris, (desmesura del orgullo y la arrogancia), es un intento de transgresión de los límites impuestos por los dioses a los hombres mortales según los griegos; la Hybris es un sentimiento violento inspirado por las pasiones exageradas, consideradas enfermedades por su CARÁCTER IRRACIONAL Y DESEQUILIBRADO y más concretamente por “la furia del orgullo»…
López se asume como un mesías y por eso no puede entender que los dioses le hayan permitido a sus enemigos, arrebatarle las calles de dónde él proviene, en dónde él tiene su paraíso y por eso se revela, no piensa, no razona, solo escucha a su orgullo.
El problema para México es que, como presuntamente dijo Eurípides: “AQUÉL A QUIEN LOS DIOSES QUIEREN DESTRUIR, PRIMERO LO VUELVEN LOCO” y eso le pasará indubitablemente al peje, para desgracia de México porque aún le quedan dos años.
