ARENA POLÍTICA

LA MILITARIZACIÓN, LA DISCORDIA

Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

La militarización de México es la manzana de la discordia, que pone en jaque al Gobierno de la Cuarta Transformación, la 4T, en materia de seguridad pública, porque la violencia va de menos a más y pone en entredicho la falta de estrategias, para cambiar la política de “abrazos y no balazos”.

Lo mismo, el Poder Legislativo está haciendo malabarismos en favor y en contra de la reforma constitucional, que requiere de la mayoría calificada de los senadores, que por supuesto, no la tiene, para aprobar la iniciativa priista de prolongación del Ejército y la Marina en las calles, en tareas de seguridad pública del año 2024 al 2028. 

Desde luego que la Cámara Federal de Diputados y el Senado de la República están cayendo en niveles muy bajos en materia legislativa, sobre todo MORENA y sus aliados: PT, PVEM, que se ven obligados a sacar adelante dicho proyecto de reforma constitucional, por lo que están llegando a una serie de argucias antidemocráticas y muy viciadas.

La primera baladronada fue el sometimiento de MORENA y sus aliados en contra del presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI y diputado federal, Alejandro Cárdenas Moreno “Alito”, a quien apergollaron con la amenaza de ser desaforado por los delitos de lavado de dinero, fraude, enriquecimiento ilícito y evasión fiscal cuando fue gobernador de su tierra natal, Campeche. 

Por supuesto que “Alito” y la fracción de los diputados del PRI estaban en contra de las iniciativas presidenciales, votaron en contra de la Reforma Eléctrica, que no pasó- y asimismo, rechazaban la transferencia de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional y repudiaban la militarización.

“Alito” se volcó en brazos de MORENA y del Gobierno de la 4T, ahora, parte de los diputados del PRI, porque no todos están a la diestra de las señales como corderitos del pastor del Palacio Nacional, por lo tanto, ya no será desaforado.

Mientras tanto, las sesiones del Senado están siendo maratónicas y abruptas porque aquí, 11 de los 13 senadores del PRI están en contra de la prolongación de los militares en las calles hasta el 2028, pese a que ya fue aprobada en la Cámara de Diputados.

Los senadores priistas tienen otras alternativas de seguridad porque la militarización no es la solución para frenar la violencia, incluso, tienen preferencia por el fortalecimiento de las policías estatales y municipales, asimismo, de la Guardia Nacional, bajo un mando civil.

En medio de los cabildeos y la efervescencia política en el Senado, existe la compra de conciencias. En un acto inesperado, el Senador del PAN, Raúl Paz Alonso, súbitamente renunció a su partido para militar en MORENA, luego de haber tranzado con el Secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández.

Además de ser un golpe para los senadores del PAN, que, por supuesto no están de acuerdo con la militarización hasta el 2028, pero, aun así, Morena y sus aliados se vieron en apuros, les faltaban 10 votos de la oposición para reunir los 85, requeridos, de un total de 128 senadores.

Aun así, el Gobierno de la 4T no está dispuesto a cambiar su política de seguridad, pues sigue obstinado en su estrategia de “abrazos y no balazos”. Su política es de moralidad, su mandato no va con la aplicación de la ley y el Estado de derecho, sino más bien, proteger a la delincuencia organizada, porque a decir, también son humanos y requieren de respeto a sus derechos.

Muy alejado de la realidad, el Ejecutivo Federal, piensa que ya está domando a la delincuencia organizada con sus programas sociales y de apoyo a la gente pobre, a los adultos mayores, a los jóvenes y demás grupos vulnerables, pero no se ve claro, en materia de seguridad. La violencia sigue galopante.

En las últimas semanas se registraron, cada una, 250 homicidios dolosos, es decir, 83 diarios, entre viernes, sábado y domingo. El fin de semana del 20 al 22 de mayo con 266 homicidios- 88 diarios, según la Comisión Nacional de Seguridad (CNS).

carloscastellanos52@hotmail.com

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