LA POBREZA FRANCISCANA DE AMLO
Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

El presidente Obrador se salió por la tangente y se refugió en la religión, inspirado en San Francisco de Asis, quien estableció en el año 1209, la Orden Franciscana, basada en la mendicidad, pobreza, la humildad y la caridad, es por eso, que el gobierno de los mexicanos asume estos principios para gobernar en una política de pobreza franciscana,
Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

Más todavía, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, entra en una etapa de santidad, dejando entrever, el agotamiento de la economía mexicana; que las cuentas no le salen con su programa de Austeridad Republicana- y, por consiguiente, dejó a medio mundo pasmado al indicar que gobernará con una política de pobreza franciscana.
Desde luego, que este nuevo procedimiento pone en alerta a los mexicanos, a los sectores productivos, a los empresarios, inversionistas y hombres de negocios, que ahora cuentan con un gobierno santón, pues en realidad no existen condiciones para el crecimiento económico y desarrollo del país, es decir, vamos de más a menos o de menos a menos-
La Cuarta Transformación de México, la 4T, no tiene perspectiva de crecimiento económico ante la imparable inflación, que al término del presente año puede ser del 10 por ciento con un Producto Interno Bruto de no más del 3 o 4 por ciento, cuando se preveía un crecimiento económico del 6 por ciento, pero no.
Como resultado de esta crisis económica, el presidente de los mexicanos se vio obligado a poner en marcha un Plan Antiinflacionario y por supuesto, que lo impulsa a modificar la Ley de la Austeridad Republicana, que, por cierto, causó muchos problemas, debido a fuertes desequilibrios en el gasto público, inadecuado, en algunos rubros de la administración pública.
Ahora anunció, Obrador, en medio de una gran expectación de los sectores de la población, que su gobierno entra en una política de pobreza franciscana, es decir, va de menos a menos, en gasto público, mayor austeridad, mendicidad y más pobreza, lo que podría afectar mucho más al desarrollo y a los servicios a la que tienen derecho los mexicanos.
Es decir, el gobierno y los mexicanos se apretarán más el cinturón porque habrá más reajustes económicos en la administración pública, menos presupuestos en los servicios necesarios, ya no más viajes o giras el extranjero, la baja de los altos salarios de funcionarios, diputados y magistrados que ganan más que el presidente de los mexicanos, menos viáticos y gastos onerosos.
Esto mismo decía el presidente desde el inicio de su mandato, en el año 2018, que, por supuesto, no le dio resultados, pero si, grandes controversias y amparos de los servidores públicos que se verían afectados con la reducción de sus salarios, por lo que esta vez será más de lo mismo y todavía peor.
En realidad, nunca se ha aplicado el Plan de Austeridad Republicana, todo fue una fantasía de la 4T, ni el mismo gobierno cumplió con lo que promulgó, por lo que aún existen gastos onerosos en obras faraónicas, poco o nada redituables, que pueden ser elefantes blancos, por citar el Tren Maya, tan cuestionado por la sociedad ambientalista porque no reúne las condiciones de factibilidad.
Lo mismo sucede con el Aeropuerto “Felipe Ángeles” inaugurado sin ser terminado con múltiples fallas estructurales y falta de servicios, por lo que es inadecuado y hasta cierto punto rechazado por los usuarios y la misma comunidad internacionalista, entre otras, como la refinería Dos Bocas, todas con altos costos y una gran opacidad en el presupuesto de las mismas, pero sin visos de rentabilidad.
A esto se suma el derroche del erario público, que están haciendo las “corcholatas”, propuestas por el mismo presidente, como aspirantes a la presidencia de México, cuya elección será en el 2024, en plenas campañas prematuras, además, de ser funcionarios del gabinete federal, con dispendios de gastos del presupuesto federal.
Las “corcholatas” de MORENA: La Jefa de Gobierno de la ciudad de México, Claudia Sheinbaum, El Canciller, Marcelo Ebrard Casaubón y el Secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, en plenas campañas, fuera de la Ley Electoral, ¿conocerán el programa de austeridad-y se someterán al plan de la pobreza franciscana?
