LA UABJO. DOS RECTORES
Por: Mario CASTELLANOS ALCAZAR

La otrora Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO) a sus 195 años de su fundación, primero como Instituto de Ciencias y Artes, instituido el 8 de enero del año 1827, hoy en día está pasando por su peor crisis política, económica y social en detrimento de la educación de los oaxaqueños.
Su prestigio va a la baja y tiende a complicarse hasta su extinción si antes no se revitaliza, se refunda, se renueva o se transforma con nuevos ideales desde el punto de vista estructural, que implique reformas en sus principios, estatutos y por supuesto, una Ley Orgánica que dé fin al sistema de corrupción a la que está sometida.
No es posible, que en la Máxima Casa de Estudios se viole su autonomía tan cacareada por los grupos del poder universitario, que con sus palabras la honran y con sus accionen la traicionan. Hoy está sometida a tan brutal caciquismo, corrupción, impunidad, que le estalló al rector, Eduardo Bautista Martínez- y por supuesto, al grupo caciquil de la llamada Familia Real.
Lo inimaginable es que en pleno proceso educativo y la modernización del sistema universitario, en la actualidad, la UABJO tenga 2 rectores como una manifestación palpable de corrupción y la disputa del poder, todo por el control y el manejo del subsidio de más de mil millones de pesos otorgados por la federación.
El actual rector, Eduardo Bautista Martínez, quien ya rebasó su periodo por dos años más con el pretexto de la pandemia y el electo, hace unos días, bajo sucias maniobras de una parte del Consejo Universitario, al fast track, nombraron a Cristian Eder Carreño López, respaldado por una fracción del Sindicato de los Trabajadores Académicos y el Sindicato de los Trabajadores y Empleados.
Cristian, según, es el nuevo rector interino, quien fungirá de esta fecha, hasta el año 2024, mientras Bautista Martínez sigue siendo el rector, cuya función terminó en mayo del año 2020 apoyado por el grupo dictador del Maestro Abraham Martínez Alavés, quien quita y pone a los rectores, no obstante, está perdiendo fuerza política en el campus universitario.
Abraham pierde fuerza luego del proceso penal de su hijo, Helmes Martínez, ex rector de la UABJO por daños al erario público y un presunto fraude de 90 millones de pesos a la institución universitaria según denuncia de la Auditoría Superior de la Federación. Privado de su libertad en arraigo domiciliario
Bautista Martínez, quien forma parte del grupo caciquil en equipo con la ex rectora y eterna Secretaría General de la UABJO, Leticia Mendoza Toro, había presentado al Consejo Universitario una licencia en pleno proceso de la elección del nuevo rector que sería el 13 de mayo próximo, basado en los estatutos y Ley Orgánica.
Su licencia sería aprobada o no, en un tiempo perentorio, pero resulta, que el grupo opositor del Sindicato Académico encabezado por Enrique Martínez, y una fracción del Sindicato de los Trabajadores y Empleados dieron el inminente madruguete.
Desde luego que esta jugarreta de 2 rectores llegará al tribunal electoral y judicial para darle la razón a quien la tenga, pero no se hará esperar la imparable violencia, que desde luego ya se viene dando, la cual se ha recrudecido de dos años a la fecha, el tiempo de la pandemia, que ha dado lugar a un vacío del poder universitario en lo que respecta a lo administrativo, en lo académico, en lo político y lo social-
Las clases presenciales no se han reanudado después de 2 años de haberse suspendido, solo se dan a distancia a través de medios digitales pese a que el rector Eduardo Bautista Martínez ya convocó oficialmente el retorno a las aulas, ante las presiones y el chantaje de los sindicatos de la UABJO, que argumentan la falta de condiciones.
Todo es una revuelta. La UABJO es tierra de nadie- y por supuesto, que las confrontaciones ya no se arreglan con diálogo, sino con balazos entre los opositores de acuerdo a los intereses de los funcionarios y políticos para tomar la ciudad universitaria, la rectoría, las instituciones, facultades e institutos, así, como la toma de autobuses y los bloqueos en la ciudad capital.
La UABJO es un detonante de violencia y los plomazos no se han hecho esperar en ciudad universitaria, incluso, los disparos se han presentado en las riñas entre los sindicalistas y los grupos beligerantes, que han dejado lesionados- y todo esto, representa un peligro para la sociedad oaxaqueña y para el gobierno estatal que tiene que cuidar la seguridad de los universitarios y de la ciudadanía.
Pero también es el gobierno de la entidad oaxaqueña el que ha pretendido inmiscuirse en el proceso de elección del rector de la UABJO, incluso, se ha señalado al ex gobernador priista, José Murar Casab, de intentar imponer en el rectorado a sus testaferros, entre estos, a Gilberto Gamboa, quien nada tiene que ver en la universidad.
En fin, en la UABJO, todo es una bataola, todos quieren el poder, todos meten las manos, para el bien personal, menos para mejorar la calidad de la educación media y superior.
Así como la existencia de 6 sindicatos universitarios, desde el Independiente, de los Trabajadores de Confianza, de los Académicos, los Empleados y Administrativos, que están al acecho de las canonjías, prerrogativas y las cuotas sindicales, bajo presiones a la rectoría y al gobierno estatal.
Todos se mueven tentados por el dinero, todos ven el presupuesto, todos quieren su mochada, pero ahí están, incrustados en la ubre sagrada de lo que llaman la Máxima Casa de Estudios mientras los egresados son las víctimas del desplome académico.
carloscastellanos52@hotmail.com
Mario CASTELLANOS ALCAZAR, Periodista oaxaqueño con 40 años de experiencia profesional, autor de la columna “Arena Política”, reportero de Diarios Locales y corresponsal de Medios Nacionales, reconocido por conocimientos adquiridos. Maestro en Educación y analista en temas políticos, económicos y sociales.
