ARENA POLÍTICA

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MURAT ARROLLADO POR LA VIOLENCIA

Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

Pues sí, es lamentable que a dos meses y medio de que el gobernador Alejandro Murat Hinojosa, termine su mandato, la violencia se está exacerbando exponencialmente, incluso, en la capital oaxaqueña en donde las organizaciones sociales ya se pasaron de la raya en las narices de las corporaciones policiacas del orden estatal y federal.

Existe una gran apatía de los funcionarios encargados de la seguridad pública y del mismo gobierno estatal, que se ha mantenido absorto- y por supuesto, que la aplicación de la ley y el Estado de derecho son una fantasía, que se estira y afloja al compás de las circunstancias políticas.

La aplicación de la ley contra los infractores no es una prioridad del gobernante en turno. No ejerce el derecho a la paz, la estabilidad y seguridad a la que tienen derecho los oaxaqueños, que, por cierto, viven en la inseguridad, la incertidumbre y la zozobra.

El mismo gobernador Alejandro Murat Hinojosa, quien está dando los últimos jadeos porque ya le quedan dos meses y medio de su mandato, no ha podido o no ha querido entrarle de lleno a frenar con base al derecho, la fatal violencia de las organizaciones sociales, que sí, han caído en el chantaje para extorsionar al gobierno en turno. Su política es de diálogo y más dialogo, pero esto no ha dado resultados.

Murat en una entrevista con los medios de comunicación reiteró: “lamento estas últimas 48 horas en las que hubo afectaciones a la población y a terceros, pero me parece que es algo que debemos ejercitar las oaxaqueñas y oaxaqueños de manera permanente”.

¿Que nos da a entender?, que los oaxaqueños debemos acostumbrarnos a la violencia, a las manifestaciones de protesta, a los bloqueos, toma de instituciones, retención de funcionarios, a las afectaciones de las actividades productivas, la toma de carreteras, daños a terceros y atentados en contra de la integridad física de quienes no están de acuerdo con estas actitudes beligerantes.

El Secretario General del Gobierno del Estado de Oaxaca, Francisco García López, manifestó hace unos días: el legado, que el Gobierno Estatal puede heredar a los oaxaqueños es la gobernabilidad, o bien un Estado en paz, en armonía, con estabilidad y trabajando para el desarrollo de la entidad, así se entiende, así lo interpretan los analistas y observadores de la política oaxaqueña.

En contraste a las declaraciones oficiales, en las últimas semanas, las organizaciones sociales tomaron como rehén a la ciudad de Oaxaca de Juárez, pero también a las regiones con acciones muy violentas, incluso con golpes despiadados a terceros por inquirir a los manifestantes para que dejaran libre el paso.

Sus demandas son de procuración de justicia, proyectos productivos, obras, servicios, solución de problemas agrarios, entre otros conflictos sociales.

El crucero del aeropuerto “Benito Juárez” de Oaxaca, estuvo tomado por tres días con daños irreversibles a terceros, que ya no llegaron a su destino, pero no podían chistar porque los apaleaban, como sucedió con algunos transeúntes, pero todavía, les robaron sus pertenencias, así, como saquearon un redil de pollos y exigieron cuotas económicas a los conductores de vehículos.

Lo insólito es que habitantes de San Agustín de las Juntas tocaron las campanas e incitaron a la gente – y en una turba muy alterada, con palos, machetes, armas de fuego, piedras y otros proyectiles, desalojaron a los manifestantes, pero antes se llevaron la zurra de su vida, decenas de golpeados, les quemaron sus campamentos y otras pertenencias, sin la mínima intervención de los cuerpos de seguridad, que, si bien, llegaron después, pues para que.

Mientras en el zócalo de la ciudad, otros grupos rijosos tomaron la plaza cívica, los portales y el palacio de gobierno, amedrentando a la gente- y, por tanto, el comercio del primer cuadro de la ciudad cerró sus puertas, principalmente, los restaurantes- y por supuesto, que el turismo se ahuyentó, lo que causó graves daños a la economía.

Otros grupos tomaron diferentes lugares de la ciudad capital, de manera, que fue un caos rotundo, no así, en las regiones de la entidad. Sus demandas: la solución de diversos problemas sociales y políticos de las comunidades oaxaqueñas, justicia social, procuración de justicia, obras y servicios.

Por supuesto, que oficialmente, se dice que Oaxaca es una de las 10 entidades más seguras, con crecimiento económico y desarrollo, en donde la vida se vive en paz- y que la seguridad está garantizada, incluso, que “Oaxaca, es un modelo ejemplar de gobierno en donde todo está bien- pero dista mucho, “ningún gobierno habla mal de su administración”, “como ningún panadero habla mal de su pan”.

carloscastellanos52 @hotmail.com

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