RESPETO AL PATRIMONIO CULTURAL INMANENTE DE OAXACA
Por: Raymundo IBÁÑEZ DEL CASTILLO

A propósito de las fiestas de los tradicionales “Lunes del Cerro”, que alcanzan su máxima expresión con la presentación de la Guelaguetza en el auditorio del “Cerro del Fortín” y que año con año atraen a miles y miles de visitantes nacionales y extranjeros para conocer la incalculable riqueza que poseemos,
Es necesario e inaplazable, que todos y cada uno de los más de los 4 millones de oaxaqueños, o por lo menos los nacidos y radicados en la Ciudad más importante de la entidad, exijamos a las autoridades competentes, el respeto y el rescate del Patrimonio Cultural Inmanente de Oaxaca.
Por lo tanto, ningún elemento que conforman a cada una de las delegaciones de las ocho regiones de la entidad y menos una delegación en su conjunto, puede, ni debe ser constituido como patrimonio personal o familiar, como ha ocurrido en los últimos años, específicamente con la delegación de las “Chinas Oaxaqueñas”, que representan a la ciudad de Oaxaca, asentada en los Valles Centrales.
La delegación de las “Chinas Oaxaqueñas”, que invariablemente, tanto en los convites que anuncian la máxima fiesta de los oaxaqueños, como en los desfiles que anteceden a los dos“Lunes del Cerro” y en el desarrollo de la Guelaguetza desde la “Rotonda de la Azucena”, en el Cerro del Fortín, abren prácticamente la presentación de los grupos étnicos participantes.
Después de la insustituible Chirimía, ha sido apropiada indebidamente por la familia de la extinta Genoveva Medina, Como si fuera propiedad personal o familiar y no parte del Patrimonio Cultural Inmanente de Oaxaca, que se comparte, año con año, con México y el mundo entero.
La familia de la extinta Genoveva Medina (de Márquez), ha utilizado, indebidamente, a la delegación de las “Chinas Oaxaqueñas”, para fines particulares.
La intención de perpetuar el nombre de Genoveva Medina, a través de la delegación de las“Chinas Oaxaqueñas”, es evidente, porque, incluso, el grupo folclórico ya aparece en la mayoría de los convites y calendas de las festividades religiosas en honor de los Santos Patronos de los barrios, colonias y algunos pueblos de Oaxaca.
No se puede negar que doña Genoveva Medina de Márquez haya destacado como comerciante o locataria e, incluso, en la vida política de Oaxaca, que le mereció alcanzar un escaño en el Senado de la República. Pero de eso a que su nombre se inmortalice inherentemente a la delegación de las “Chinas Oaxaqueñas”, hay una gran diferencia y por respeto a ese grupo representativo y a los barrios de la Ciudad de Oaxaca,
Se debe garantizar el respeto y la preservación del Patrimonio Cultural Inmanente de Oaxaca, para que no se multiplique el mal ejemplo y una a una de las representaciones, sean convertidas en propiedad de cualquier persona, familia o grupo social, económico o político.
Es más, a lo largo de los últimos años, por la falta de respeto al Patrimonio Cultural Inmanente de Oaxaca, ya han surgido otros grupos con el nombre de “Chinas Oaxaqueñas”, con fines lucrativos como el de la extinta, popular, reconocida y famosa por sus exquisitas aguas frescas, doña Casilda Flores y Silvia Alejandra Márquez, hija de doña Genoveva Medina.
Que con el mismo propósito pretenden inmortalizar su nombre, a través de una delegación que, insisto, es parte del incalculable Patrimonio Cultural Inmanente de Oaxaca.
Por respeto y la preservación del Patrimonio Cultural Inmanente de Oaxaca, el Cabildo del Ayuntamiento de Oaxaca, presidido por Raymundo Chagoya Villanueva, deberá actuar con responsabilidad y llevar este caso a la próxima sesión ordinaria para tratar el tema, tan de vital importancia.
