SEIS MUJERES AL GABINETE DE MURAT
Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

De pronto, casi, al término de su mandato, el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, se convirtió en un gobierno feminista, sustentado en la equidad de género con la misma tesis del presidente de la Cuarta Transformación de México, Andrés Manuel López Obrador- y sin más, hizo un enroque en su gabinete para nombrar a seis mujeres en igual número de Secretarías de su gobierno.
Cambios extemporáneos, a solo 10 meses para que el Ejecutivo concluya su mandato, incluso, en pleno proceso de elección del nuevo gobernador que será el 5 de junio del año 2022, pero, habría que cubrir los baches de la administración pública en las Secretarías que estaban acéfalas, o bien, con encargados del despacho- y por tanto, no funcionaban, y esto, estaba creando graves problemas de burocratismo y desatención de los servicios gubernamentales- y en consecuencia, se vino una ola de protestas en contra del gobierno estatal.
Este gobierno ya va de salida- y no da tiempo para que las nuevas Secretarias desarrollen su plan de trabajo- y por supuesto, que solo fueron tomadas de “pasadita” en pago de algunas facturas políticas para cubrir los boquerones que dejaron los titulares de dichas instituciones, que por supuesto le fueron desleales al gobierno estatal. O bien, por acuerdo previo, renunciaron para corear al candidato del PRI a la gubernatura de Oaxaca.
Por supuesto, que las nuevas Secretarías del gabinete estatal harán circo maroma y teatro, sino, para poner en práctica sus habilidades, cuando menos, hacen acto de presencia y buena voluntad en pleno proceso de elección del nuevo gobernador, precisamente, cuando el Ejecutivo en turno, casi es ignorado, y ya no tiene la valía del poder porque los actores políticos están inmersos en las campañas políticas electorales. Las atenciones son para el futuro gobernador sea quien sea.
Cuando ya todos los políticos y funcionarios dejan solo al Gobierno Estatal y están a la expectativa, de acuerdo a sus intereses políticos, o bien, para servirles a los candidatos a la gubernatura de Oaxaca, en este caso, la mayor parte de estos, le apuestan a quien sea el candidato oficial de MORENA, que, a decir, tiene amplias posibilidades de triunfo electoral- y ahí, están los chapulineros, aunque sea de carga maletas para no quedarse desempleados.
Por consiguiente, el Ejecutivo del Estado salió del silencio, el viernes reciente, de la semana pasada para anunciar los nuevos nombramientos: La enfermera, Virginia Sánchez Reyes, a la Secretaría de Salud del Gobierno del Estado, a la Secretaría de Administración, Mariana Nassar Piñeiro, a la Secretaría de Bienestar del Gobierno Estatal, Yolanda Martínez López.
A la Secretaría de Pueblos Indígenas y Afro mexicano, Edith Aparicio Martínez, a la Secretaría de Movilidad (SEMOVI), Claudia Silva Fernández y a la Secretaría de Seguridad Pública a Dalia Baños Noyola.
Todas son del círculo muy cercano del mandatario estatal, por cierto, recicladas, ya que han ocupado otras Secretarias, puestos administrativos, diputaciones locales y federales, más bien, es más de lo mismo, no hay caras nuevas, ni proyectos, ni planes, ni vientos oxigenados.
Nassar Piñeiro, va de regreso, ya fue titular de SEMOVI, directora del DIF y diputada federal, Yolanda Martínez López, ya estuvo en Bienestar y vuelve al mismo puesto, Claudia Silva, ya fue directora del Instituto de Educación Para Adultos y diputada, Dalia Baños, de encargada de Seguridad Pública pasa como Secretaria de esta institución y Virginia Sánchez Ríos, ya laboraba como subalterna en los Servicios de Salud de Oaxaca- y ahora, pasa como Secretaria de la misma.
Por supuesto que todas son priistas- y no se descarta, que en sus nombramientos haya influido el candidato del PRI a la gubernatura de Oaxaca, Alejandro Avilés Álvarez, lógico, porque ya empieza a mover las piezas del ajedrez- y por supuesto, que está urdiendo su entramado, pues no se duda que las nuevas Secretarias, supeditadas, tendrán que trabajar desde sus cargos en favor del abanderado priista con el apoyo del Ejecutivo.
Dichos nombramientos son más políticos electorales que por el servicio público a los oaxaqueños.
