LA GUERRA POR EL PODER
Por: Carlos CASTELLANOS ALCÁZAR

REPRESIÓN
En el buen entender del ejercicio periodístico en vías de solución a los graves problemas que padece la nación, como equilibrio entre el gobierno y gobernados, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, tiene que abrirse a la democracia y a las libertades de toda expresión ciudadana con sano respeto a las minorías, incluso, a las militancias partidistas opositoras llámense PRI o PAN y a la ciudadanía que no comulgan con MORENA, en el entendido de que estos también son la voz del pueblo, que hacen el pluralismo político.
Derrumbar a la oposición, así sea de derecha o de centro. Izquierda, como lo pretende hacer la jefa del Palacio Nacional, sería tanto como cerrarse a la democracia, a las libertades y al pluralismo político, y con esto- la creación de un régimen dictatorial y hegemónico- que no tendría sustento, como ya se está revelando con la inminente represión a los organismos no gubernamentales, agrupados en organizaciones y movimientos sociales- que se pronuncian en contra de la corrupción, la impunidad y la sobresaltada violencia- que da lugar a un alto índice de criminalidad.
Ya lo vimos con la cerrazón oficial del régimen en turno- que respondió con represión a la Generación Zy al “Movimiento del Sombreo” que se manifestaron libremente el sábado 15 de los corrientes, grupos y organizaciones que se filtraron, incluso- hubo injerencia de la militancia priista y panista, reprimidos por las corporaciones- llámese la Guardia Nacional, la Marina y la Policía capitalina con signos de prepotencia, desde que el Gobierno montó la muralla metálica de tres metros de altura para proteger el Palacio Nacional con el pretexto de evitar agresiones a terceros-
Es decir-el gobierno cayó en la provocación de los manifestantes desde el momento en que instaló las vallas metálicas, lo que dio a entender su indisposición al diálogo y falta de estrategias para tomar soluciones- lejos de abrirse a la concordia y a la conciliación con las organizaciones señaladas, o bien hay dialogo- pero sin soluciones.
La manifestación referida fue anunciada con tiempo- y ni así- se pudo frenar el impulso de la Generación Z- jóvenes, así como el contingente del “Movimiento del Sobrero”, los primeros con la exigencia del cese a la violencia, a la represión, todo enmarcado en la justicia social y el combate a la delincuencia organizada, la demanda fue concisa- la destitución o revocación del mandato de la presidenta Sheinbaum.
El pueblo de Michoacán se enardeció por el asesinato del presidente municipal de Uruapan, del Estado mencionado, el pasado uno de noviembre, Carlos Manzo, un político sin partido, independiente- rumbo a la gubernatura de su natal- en contra del gobierno de la cuarta transformación- de lo que la esposa del extinto, Grecia Quiroz, ahora- presidenta de Uruapan en sustitución de su cónyuge y el pueblo michoacano responsabilizan del crimen al gobierno de MORENA.
Lo que si- estas mega manifestaciones que se realizaron en la ciudad de México y en la mayoría de las entidades del país- levantaron ámpula, pues- no fueron unos cuantos fueron miles y miles, llenaron la plancha de zócalo de la ciudad de México, derrumbaron las vallas- enardecidos por la inseguridad del país y el asesinato de Carlos Manzo, la exigencia en general fue de justicia, el respeto a los derechos laborales, no a la impunidad, no a la violencia ni a la corrupción del gobierno en turno.
Se mezclaron entes políticos partidistas- pero al fin son ciudadanos, lo que motivo a la presidenta a minimizar y descalificar el movimiento social, los condenó y los incriminó como espías de la derecha y conservadores, que incitan a la violencia, pero como opositores están en su derecho de denunciar los abusos de MORENA.
Como lo hicieron el expresidente, Andrés Manuel López Obrador y la propia Sheinbaum en contra de los gobiernos priista y panistas a los que responsabilizan de todo mal- por la corrupción que los caracterizó, esto mismo están haciendo los adversarios del pasado, ante la corrupción galopante de MORENA.
Es el juego, es el pluralismo político, es el equilibrio de los poderes, es la democracia y las libertades, es el derecho a discernir, no hay motivo para minimizar los actos de los opositores que no compaginan con el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA). El Pueblo decide quien es quien.
