ARENA POLÍTICA

NO HAY SEGURIDAD PARA EL ARRIBO DE SALOMÓN

Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

No se espera una transición tersa en el cambio de gobierno de Oaxaca, sino todo lo contrario, hasta hoy, hay un trance de violencia imparable por la falta de oficio político del gobierno estatal en turno (PRI)- y desde luego, tiende a agudizarse, de aquí, al uno de diciembre, fecha de la entrega del gobernador saliente, Alejandro Murat Hinojosa a Salomón Jara Cruz de MORENA.

La situación no está para bollos ni para decir que en Oaxaca existe seguridad, un clima de paz y estabilidad política- y por supuesto- que no hay condiciones para asegurar que el cambio de gobierno será terso y en un clima de normalidad, paz y armonía, cuando cabalga la violencia e inseguridad.

Aunque el gobierno saliente manifieste que Oaxaca es una de las diez entidades con absoluta tranquilidad y seguridad en donde todo es “color de rosa”, cuestión que machaca el secretario general del Gobierno del Estado, Francisco García López, no hay indicios de estabilidad y seguridad, todo se inclina a un estado de confrontaciones.

Desde luego que el gobernador electo Salomón Jara Cruz, debe estar muy preocupado por las condiciones que no le favorecen porque recibirá la herencia de su antecesor, un clima exacerbado con brotes de violencia en la misma capital del Estado de Oaxaca y en las regiones de la entidad, incitada por grupos y organizaciones sociales que reclaman justicia social y solución a sus demandas de infraestructura.

Ciertamente la ciudad de Oaxaca vive sitiada, rehén de grupos, autoridades municipales y organizaciones sociales, que con frecuencia bloquean los accesos de la capital, cada día más agresivos en contra de terceros, incluso, golpean a transeúntes y piden cuotas económicas a conductores de vehículos, pero todavía, grupos de choque, presuntamente vinculados con el gobierno hacen justicia con su propia mano.

Desalojan violentamente a los manifestantes como sucedió la semana pasada con los indígenas que bloquearon el crucero del Aeropuerto de Oaxaca, desalojados por grupos de choque de la sociedad civil, tras ser severamente golpeados “porque ya están cansados de las manifestaciones y bloqueos en la ciudad” según versiones oficiales, incluso, este es el segundo desalojo violento, el primero fue en contra los indígenas triquis en el crucero de Hacienda Blanca, ante la incapacidad del gobierno para actuar con apego a la ley.

Salomón debe tener una logística muy profesional, cambiar la política de “abrazos y no balazos” para estabilizar al máximo la abrupta inseguridad que atraviesa Oaxaca, una entidad con enorme rezago de problemas políticos. económicos y sociales, por lo pronto, asegurar su toma de posesión el uno de diciembre del presente año, que no altere el orden y por supuesto, el cambio de gobierno, se de en un ambiente político de seguridad, sin brotes de protestas de las organizaciones.

Que no suceda lo mismo de hace seis años en la toma de posesión del gobernador, Alejandro Murat Hinojosa, quien fue expulsado del recinto legislativo, ubicado en San Raymundo Jalpan en donde rendiría protesta, más bien, fue correteado por una turba de manifestantes, por lo que tuvo que trasladarse a otro recinto inadecuado.

Esta situación deplorable no puede repetirse con Salomón Jara, pero si, debe tener un buen equipo de transición en materia de seguridad para una buena logística, incluso, atenuando a los grupos opositores internos de MORENA porque hay tribus sueltas que le apuestan a la violencia.

El problema y el riesgo está dentro de las organizaciones sociales no gubernamentales, que no son pocas, son 480 corporaciones con distintos maniqueísmos, la mayoría sin proyectos de integración, ni plataformas, sin principios, más bien son tribus que se dedican a la aventura, al chantaje y a la corrupción, que saben sus tiempos para presionar al gobierno, o bien, para enseñar el músculo, negociar y lograr prebendas.

Las catervas luchan para sí mismo, no para la colectividad, mismas que se han encrespado desde que el gobierno federal de la Cuarta Transformación, la 4T, les cortó los apoyos, que no llegaban a sus representados, pues ahora, los presupuestos son directos a los beneficiarios y a las autoridades municipales.  

carloscastellanos52@hotmail.com

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