A UN AÑO, DE DOS BOCAS
Por: Alejandro Leyva Aguilar

El primero de marzo de este 2023, se cumplen 8 meses exactos de la inauguración, con bombo y platillo- de la Refinería de Dos Bocas en Paraíso Tabasco, hasta el día de hoy, esa refinería no ha procesado un solo litro de crudo para hacerlo gasolina y ya lleva gastados cerca de 330 mil millones de pesos, unos 18 mil millones de dólares que nos costarán a usted y a mi vía impuestos. Es EL FOBAPROA DEL PEJE.
Un estimado chairo que me escribe en la columna me recomienda “no escupas al cielo” y no hay mejor ejemplo de escupir al cielo que lo que el peje hace consuetudinariamente. Él criticó férreamente cuando era opositor, el sobre costo en las obras públicas y asumía que había corrupción por eso se elevaban de precio.
Cuando licitó la construcción de Dos Bocas, los expertos en construcción de estos complejos petroquímicos en el mundo, le dijeron que con las condiciones y el presupuesto que había planteado en la licitación, era prácticamente imposible hacer la refinería, así que el peje, caprichoso y torpe como es, le encargó la construcción de su obra insignia, a su amiga Rocío Nalhe, secretaria de energía de la cuatroté
Haga usted de cuenta querido lector de estas columnas, que usted quiere construir su casa y le pide a un ingeniero que la haga, le especifica que quiere que la construya en una semana y con un costo de 100 pesos, pero el ingeniero se da cuenta que eso es imposible y se lo dice. Usted, necio no le cree y decide construirla usted mismo sin ser ingeniero, arquitecto o albañil. Obvio es que cuando se da cuenta, lleva gastados 250 pesos y van dos semanas sin que la acabe.
Guardadas todas las proporciones, eso pasó en Dos Bocas. Cuando se dieron cuenta que la Refinería no cabría en el espacio propuesto, tuvieron que arrasar manglares y rellenar los espacios. Como el diseño fue hecho por inexpertos, se les olvidó que necesitaban tanques de almacenaje y líneas de conducción, además de energía eléctrica y un sin fin de “olvidos”, súmele a eso las asignaciones directas de las obras secundarias y la opacidad en el manejo de los recursos.
Sigamos en la casa. Se da usted cuenta que no va a terminar su vivienda en el tiempo planeado, pero como usted le dijo a su familia y a sus cuates que la tendría en tiempo y forma y “su palabra es su palabra”, la inaugura a la semana de comenzada, sin techo, sin piso, sin red de energía eléctrica -porque demás la hizo en un terreno lejano de la civilización- sin suministro de agua, sin acabados.. ah, pero hace una barbacoa para festejar, aunque no la vaya a habitar en un año.
Estamos creo todos de acuerdo en que Dos Bocas era inviable por donde se le viera, incluso antes de que comenzaran a construirla había estudios de factibilidad, de impacto ambiental y social que el peje López desestimó y asumió que un capricho suyo, solo por ser el presidente de México, era posible. Esa necedad nos está costando muy caro a los mexicanos porque apenas a finales de enero el Gobierno Federal pidió una ampliación de CUARENTA Y SEIS MIL MILLONES DE PESOS MÁS PARA DOS BOCAS, UNOS SEIS MIL QUINIENTOS MILLONES DE DÓLARES.
Es decir, el costo del capricho del “presidente”, así en minúsculas y entre comillas, ya está costando más del doble de lo presupuestado que originalmente fue de 8 mil millones de dólares -y el peje dijo que incluso se podía reducir porque ahora no hay corrupción- y ya va en 18 mil millones, sin que hasta el momento y a pesar de haberse inaugurado, haya refinado un solo mililitro de petróleo.
No cabe duda que la ineptitud mezclada con la soberbia, salen muy caras. Me parece que ya le quedó muy claro al peje que extraer petróleo, no solo se limita hacer un hoyo en la tierra e implica algo que él no posee que es CONOCIMIENTO.
El incremento al que ha llegado ya Dos Bocas, es de 74 por ciento más del original, lo que representa para el erario un barril -y no de petróleo- sin fondo porque en caso de que esa refinería funcione, van a pasar al menos dos o tres años más sin que esos TRESCIENTOS TREINTA MIL MILLONES DE PESOS, vean algún RETORNO DE INVERSIÓN.
Si se llega a terminar, que tendría que suceder puesto que ya costó casi tres veces más de lo que dijo el peje, Dos Bocas podría refinar la quinta parte del petróleo que se produce en México, pero eso NO SERÁ SUFICIENTE NI PARA GARANTIZAR LA AUTONOMÍA ENERGÉTICA DE MÉXICO, NI MUCHO MENOS PARA BAJAR EL PRECIO DE LA GASOLINA A 10 PESOS EL LITRO.
Carlos Urzúa se lo dijo claro al peje “es más barato importar gasolina que refinarla”, pero el peje necio, estulto y estúpido, decidió embarcar a México en un derrotero de fracaso. Por eso SI IMPORTA MUCHO SABER ESCOGER A NUESTRO PRÓXIMO MANDATARIO, DEBEMOS ESCOGER AL MEJOR Y NUNCA MÁS UNO COMO EL PEJE, INEPTO, CORRUPTO, MENTIROSO, FALAZ, EMBUSTERO, TARTUFO -dijera el Jefe Diego-
Este 2023 #NiUnVotoAMorena
Este 2024 #NiUnVotoAMorena
