TODOS SANTOS EN REYES ETLA
Por: Carlos CASTELLANOS. ALCÁZAR

La muerteada con motivo de la celebración de “Todos Santos” en Reyes Etla los días uno y dos de noviembre cobra vital relevancia con la reminiscencia de los antepasados que nos dejaron la cultura de honor a los seres que se adelantaron al mundo del silencio.
Les toca a ellos la vivencia del recuerdo inmortal que mueve los sentimientos y las vibras más sensibles de sus géneros, que en esta celebración hacen la inminente reverencia a sus antecesores, que en estas fechas conviven con los presentes en vida en lazos de amistad integra como familiares en el hogar que abandonaron por una mejor vida de paz en el infinito. Que la gloria este con ellos.
Una tradición que en Reyes se propaga de generación en generación, que mantiene el amor propio y nuevos enfoques que hacen sentir la presencia de los fieles difuntos en días y horas señaladas, el uno de noviembre los angelitos llegan sonrientes y el dos, los mayores, que se reúnen con sus familiares y gustan de la elocuencia y los festejos que se pintan de colores y un ambiente de regocijo que se acompaña con bandas de música y otros tributos.
Es en Reyes municipio del distrito de Etla en donde un grupo de ciudadanos jóvenes de principios culturales desde hace unos años se organizan y han logrado la participación ciudadana de hombres y mujeres, que, con mística, reciben a sus fieles con el corazón y brazos abiertos a los que preparan actos alusivos y de algarabía de los deudos que entre ceremonias, oraciones, misterios y de convivencia social celebran el arribo de las almas que yacen en el más allá.
El pesar, la nostalgia y recuerdos de nuestros antecesores que brillan en el firmamento se hacen acompañar con ceremonias propias y muy caracterizadas, que llaman la atención de propios y extraños- como el arte pictórico que se plasma en un mural donde se recalcan los principios y valores culturales, alusivos a la muerte, a la calaca, a la flaca, a la pelona o como le quieran llamar.
Desde el sábado 19 de octubre la comisión voluntaria organizadora de la muerteada develó el histórico mural del autor de la obra gráfica, Julián Márquez, conocido como el Maestro “Trole” en el barrio de abajo, sitio el “Nanchalito” que representa un cuadro con los pasajes de las tradiciones, que tienen como símbolo la iglesia de las Peñitas y un campirano devoto que lleva la ofrenda al panteón a lomo de un asno como antaño.
Usos y costumbres en el trance da la vida a la muerte en donde se pintan los altares, colores, las luces y flores, celebración con música viva de dos bandas que movieron armónicamente el baile de jóvenes y adultos en la memoria de sus antepasados en espera de su llegada el mero Día de Muertos.
El mural fue el anuncio del inicio de los festejos como señal a los ancestros que los suyos ya están listos para recibirlos con el apoyo de un grupo cultural de vecinos que radican en los Estados Unidos de América, que emigran en busca de su bienestar, que colaboran en los festejos que cada año escalan en honor a quien honor merecen.
Reyes, Etla tiene su propia idiosincrasia que se refleja profundamente en el misticismo, sus creencias y memorias que flotan en la celebración de corazón a corazón en sintonía con sus primeros que gozan de las libertades del todo poderoso en el universo creativo en donde todo es paz, tranquilidad y pureza de las almas consagradas en la divinidad.
Mientras en el planeta tierra rincón de la sabia cultura prehispánica se ubica la población de Reyes en espera de los que ya marcharon, recibidos con festejos, calendas, comparsas, disfraces de la santa muerte, actos amenizados con bandas de música sin faltar las trovas y géneros musicales con la participación de los muerteros masculinos y en la octava las máscaras femeninas salen a relucir casa por casa, la noche de Todos Santos hasta el amanecer.
Los preparativos ya están casa por casa y familia por familia que con ánimo levantado rinden honor a sus difuntos con la presentación de auténticos altares con fotografías del finado, flores de cempasúchil y crestas de gallo sin faltar los escalones, los platillos de mole, tamales, chocolate y en especial los alimentos que gustaban en vida a los ahora difuntos.
Todo se pinta de color sin faltar los cigarrillos, el mezcalito, cervezas y otras bebidas que se consumen con moderación, no faltan las pláticas amenas, las añoranzas de los familiares y la alegría de las nuevas generaciones. Es la congregación de los hogares, muchos de sus componentes ya empiezan a llegar a su tierra natal, se trata de los migrantes a otras latitudes en busca de bienestar, que vienen a convivir con sus muertitos que llevan muy dentro de su corazón.
Así es Reyes, Etla, prospecto de referencia, unidad, hospitalidad, solidaridad y organización en todas sus ocupaciones y acogimiento de una cultura milenaria que a sus habitantes caracteriza por sus tradiciones, bondad y buenos sentimientos que los lleva a la civilidad y a un entorno de felicidad y armonía que tienden senderos de paz y estabilidad social.carloscastellanos52@hotmail.com
